Además de pintor, Dalí fue en vida y sigue siendo después de muerto, un fenómeno sociológico. Figueres sin Dalí hubiera sido un pueblo sin pena ni gloria. Gracias al Museo teatro, Figueres es un pueblo visitado por un montón de turistas, estudiosos, curiosos. Hace unos días visité Figueres acompañado de unos amigos extranjeros. Al bajarnos del tren, para llegar al museo, no hacía falta más que seguir el reguero de gente. Como si el tren estuvise puesto sólopara la gente que va a Figueres a visitar el museo y admirar la bra de Dalí. Hay mucha gente que confunde el culo con las témporas y el tocino con la velocidad. Los progres nunca admitieron a Dalí, nunca lo tuvieron por un gran pintor, porque era franquista, porque no puso su arte al servicio de la causa.