Pitoes, cascada, Junas y casas vacías

El sabado (24-2-07) desde Santiago de Compostela, llegué hasta Xinzo (Orense), y por la carretera de Bande llegué hasta Tourem (Portugal), y desde aquí, por la carretera que va a Montalegre, a Pitoes, un desvío y a la cascada y al Monasterio de Santa María de las Junias. Se puede decir que todo está completamente abandonado, dejado de la mano de Dios, o que todo disfruta de su estado natural. Se llega por un sendero sembrado de maleza, entre zarzas. No sé cuanto tiempo me quedé contemplando la cascada, tampoco cuanto contemplando el monasterio oyendo, aún, la música de la cascada. Rematé el día cenando con el Padre Antonio Fontes, etnógrafo y escritor, en su casa de Mourilhe. ¡Qué tarde, Dios mío! El misterio y el gozo se vieron, sin embargo, empañados por la vista, a un lado y otro de la carretera, de magníficas casas nuevas vacías que los emigrantes se han hecho con el sudor de toda una vida para disfrutar de ellas veinte días al año.
Volver arriba