Cuando llegué esta mañana al despacho comenté mis sueños con algún compañero: “Alegría, alegría, alegría; esta noche nace el Niño”. También había soñado que mis hermanas me habían enviado postales desde el colegio de monjas con frases encantadoras, tiernas, dulces, rebosantes de bonismo, y también que había visitado a mi madrina que está en un asilo, regentado por “Hermanitas de los pobres”, de cuyas paredes cuelgan frases dulzonas, acarameladas, de espiritualidad casi física y sensual. Mi compañeros comentaron: “Pues lo mismo hemos oído nosotros; pero no en sueños sino en mítines de precampaña”. Entonces caí en la cuenta de que también yo había oído aquello en televisión. Todos los progres de este país se batieron y se burlaron durante mucho tiempo de aquel eslogan Spain is different. Me alegro de que alguien importante plante cara a los progres y saque brillo otra vez al slogan que había hecho época.