Reflexión ante la Ley del Aborto

El Consejo de Ministros aprobará en breves minutos el proyecto de Ley del Aborto, ése que para algunos ha quedado en el "aborto libre", en otros en el "derecho" de la mujer (¿y del hombre?) a decidir, o en otros en la cuestión de las menores y el consentimiento paterno. Ya se ha dicho muchas veces en esta bitácora: no me gusta esta ley. En realidad, no quisiera que nadie tuviera que abortar (vana ilusión). Cierto que viene a frenar algunos "coladeros" como el tercer supuesto, despenaliza a la mujer que se viera abocada a abortar y debía habilitar el cumplimiento de la ley. Pero considerar el aborto como un derecho de la mujer, y no como la constatación de una sociedad que no sabe formar, informar y apostar decididamente por la vida me parece un rotundo fracaso. Del que todos somos responsables. Unos, por minimizar el hecho de arrancar una vida inocente. Otros, por preocuparse más de condenas que de soluciones o acompañamientos. Y todos por, una vez más, dejar a la mayor parte de mujeres (familias) en este trance con el culo al aire. Sin más solución que el aborto o el rosario. Sin que nadie se preocupe de veras en informar, acompañar, asesorar y querer a quienes se ven arrastradas en este trance. Sin que nadie les ofrezca todas las soluciones posibles. Nadie en su sano juicio aborta como quien compra el bonobús, señores. Y no tener en cuenta esto, será nuestro gran fracaso en este debate.

baronrampante@hotmail.es
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