¿Rouco quiere que EpC sea opcional?

Lo cuentan El País y La Gaceta, y aquí lo recogemos. El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, insta al Gobierno a "rectificar" sobre Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC). Y, ojo, propone dos soluciones: que la asignatura sea opcional frente a Religión y, otra "más sencilla" que pasa por que la sea "verdadera educación cívica y no moral". Además, pidió a los padres de familia, centros y organizaciones educativas y legítimamente interesadas a "concretar una respuesta social responsable". Que algunos llamarán objeción, otros denuncia y otros, simplemente, cumplimiento de la ley.

En el marco de su 'Reflexión Teológica y Jurídica sobre la nueva asignatura Educación para la Ciudadanía', incluida en el libro 'Educación para la Ciudadanía', coeditado por CEU Ediciones y la Fundación García Morente, el cardenal se plantea la pregunta de cómo se puede concretar esta respuesta social responsable. Explica que los obispos han "aconsejado y alentado a que se usen todos los medios legítimos a la hora de procurar el cambio y la modificación de esta situación".

Concretamente, añade el prelado, habría que comenzar por una "buena información" sobre el "problema" a los padres y a los responsables de los centros" y luego facilitar el ejercicio de sus derechos por vía de recursos administrativos o contencioso-administrativos y de la interposición de la objeción de conciencia. Buena información, no manipulación. En ninguno de los sentidos posibles.

Rouco, comienza su exposición -de 15 páginas, de las 190 totales del libro- con una reflexión jurídica en torno a la asignatura, seguida de una teológica y filosófica. También se refiere a la regulación jurídica de la asignatura en el sistema educativo español, el proceso educativo de la persona y el camino a seguir frente a la "imposición" de EpC.

Dos soluciones

El máximo representante de los obispos españoles propone "reaccionar responsablemente ante la situación creada". Cree que la "solución al problema" no debería resultar difícil "porque sin cambiar la ley, por vía sencilla" EpC podría ser opcional respecto a la clase de formación religiosa y moral.

Pero ve una "fórmula más sencilla todavía", que es convertir el programa de la asignatura en una "verdadera educación cívica y no de educación moral, ideológica o doctrinal a-tropológica- que chocaría siempre con el diagnóstico de su inconstitucionalidad".

Con todo, insta al Gobierno a "cambiar de opinión y rectificar" corrigiendo la valoración escolar de la asignatura o tratando de que el programa "sea un verdadero programa de educación cívica".

Así, explica Rouco, "el juicio jurídico y el discernimiento ético serían muy distintos".

Pudiéndose "hablar de una asignatura constitucional y la consiguiente obligación jurídica de aceptarla, aunque después pudiera ser discutida, examinada y mejorada desde el punto de vista pedagógico y desde su enfoque didáctico".

En nuestro modesto punto de vista, EpC es una buena materia. Evidentemente, será mala si se ataca el hecho religioso o las convicciones morales más profundas. Pero no si se habla, con naturalidad, de la realidad. Que es mucho más amplia que la que defienden algunos.

baronrampante@hotmail.es
Volver arriba