Cuando todos esperábamos un silencio definitivo, el todavía obispo de San Sebastián,
Juan María Uriarte, ha vuelto a lanzar un "tour de force" (algunos esperamos que el "canto del cisne"). Durante una homilía en el
santuario de Aránzazu, el prelado vasco abogó ayer por el diálogo con la banda «como camino ineludible hacia la paz», frente a la «
tentación» de «solventar las sensibles diferencias políticas» mediante «la simple aplicación de la ley». Y se quedó tan ancho. Dicho esto, pensemos en el futuro, porque el presente y el pasado del obispo de la diócesis de San Sebastián ha sido y es, en esta materia, tan deleznable que sólo caben el desprecio y el silencio. Y
mirar hacia el horizonte. Lo anunció en su despedida
Monteiro de Castro: las ternas
de Guadix, Oviedo y San Sebastián ya están en Roma, y serán los últimos nombramientos en los que haya intervenido desde España. Otro cantar vendrá a partir de ahora, cuando desde la Congregación de Obispos sea el encargado de repartir cartas y juego, para desgracia de algunos y bien de la Iglesia. Y, por lo que nos cuentan (Alfrink todavía no se me ha aparecido, así que no habrá que darlo como hecho),
en la terna para la diócesis guipuzcoana encontramos dos obispos y un sacerdote. Dos vascos y uno que, sin serlo, sería muy bien visto por los sacerdotes y la feligresía. Dos de los tres jóvenes, el otro no tanto.
Cualquiera de los tres será una grandísima noticia para la Iglesia vasca y española. No sólo porque será difícil empeorar la situación, sino porque se trata de buenas personas -y, en el caso de los prelados, buenos pastores-. Es un tema lo suficientemente espinoso que quienes me lo cuentan me ruegan encarecidamente que no dé los tres nombres. Y así lo cumplo. Por compromiso para con mis fuentes y, sobre todo, porque me encantaría que el que a día de hoy tiene más posibilidades de resultar elegido, finalmente lo fuera.
Nos jugamos mucho con este nombramiento. Así que espero que me disculpen. Sólo una pista, para el futuro obispo de San Sebastián: él me conoce, yo le conozco, ambos tenemos el teléfono del otro... y me encantará poder descolgarlo pronto.
Para felicitarnos.
baronrampante@hotmail.es