Parece que
se acabó el silencio y el oscurantismo. Ha habido muchas víctimas que han sufrido, y padecen, por esa cruel política, permitida durante tantos años, impropia de una congregación religiosa.
Los Legionarios de Cristo, entre la espada y la pared después de que
Benedicto XVI decidiera tomar el rábano por las hojas y ordenar una
profunda investigación (económica, jurídica, organizativa y de conductas inapropiadas) a la Legión y el Regnum Christi. "La Verdad os hará libres", nos dijo Jesús. Ojalá se destape toda ella, y
caiga el peso de la justicia -no de la venganza- contra los abusadores, soportadores, cómplices y financiadores de toda
iniquidad. Por el momento, y como anuncia
RD en su portada de hoy, los Legionarios de Cristo en Estados Unidos -en realidad, es el propio
Álvaro Corcuera quien ha dado el aval- han emitido una carta en la que piden disculpas, reconocen errores y se ponen en manos de las instituciones eclesiásticas para que diluciden su presente y su futuro.
Una refundación está en ciernes. Ojalá sea para bien de la Iglesia, y que no se quede únicamente en la retirada de los cuadros de Maciel de los centros de la Legión.
baronrampante@hotmail.es