Éste podría ser el nuevo Nuncio

El rumor circulaba, si bien es cierto que a pequeña escala, en la Ciudad Eterna. Y, desde hace unos pocos días, ha llegado a altos cargos de la Administración, así como a algún “adelantado” que ha disparado la investigación. El sucesor de Manuel Monteiro de Castro al frente de la Nunciatura en España podría ser un italiano, con experiencia diplomática en el Tercer Mundo y con fuertes lazos de diálogo con la comunidad islámica, especialmente en condiciones de dificultad para los católicos. Todos los dedos apuntan a una sola dirección: la del actual Nuncio en Nigeria, Renzo Fratini.

De confirmarse la noticia, la legación de la Santa Sede en España volvería a contar con un italiano al frente, después de que los dos anteriores embajadores fueran de nacionalidad húngara (Lajos Kada) y portuguesa (Manuel Monteiro de Castro). Al parecer, el nombramiento podría ser efectivo en septiembre. La biografía del posible nuevo Nuncio no tendría un amplio conocimiento de la realidad española ni iberoamericana, aunque sí del diálogo interreligioso, uno de los puntales de la política de Benedicto XVI. Un hombre que, en principio, no sonaba en las quinielas, aunque a decir verdad tampoco lo hicieron en su día los nombres de Kada o Monteiro.

Renzo Fratini nació en Urbisaglia (Italia), el 25 de abril de 1944. Tiene, por tanto, 65 años. Ordenado sacerdote en 1969, fue designado por Juan Pablo II arzobispo titular de la sede de Botriana en 1993, siendo enviado como pro Nuncio a Pakistán. Su carrera diplomática ha discurrido en países de mayoría musulmana, puesto que tras su paso por el país árabe fue enviado, en 1998, al Estado con mayor número de musulmanes del mundo: Indonesia.

En Indonesia, Fratini vivió las guerras, la violencia contra los cristianos y el proceso de independencia de Timor Oriental del país asiático. En este sentido, el prelado afrontaba el futuro con “esperanzas. Hay que felicitarse con cuantos han contribuido al nacimiento de la nueva nación. La Iglesia en Timor ha jugado un papel importantísimo”. Justo después, Renzo Fratini fue designado primer Nuncio en Timor Oriental, país con el que la Santa Sede estableció relaciones diplomáticas casi de inmediato. Desde allí, el legado papal desempeñó un relevante papel para el surgimiento del nuevo Estado.

El 27 de enero de 2004, Juan Pablo II designó a Renzo Fratini Nuncio en Nigeria, país en el que ha tenido con lidiar con ataques a la minoría cristiana por parte de focos extremistas musulmanes, que en algunos puntos del país africano incluyo ha llegado a aplicar la sharia. Pese a todo, Fratini aseguraba hace unos meses que “no hay un odio específico contra los católicos en Nigeria”.

Según informó en su día la agencia Fides, monseñor Fratini explicó que “ciertamente existen desde hace algún tiempo algunas tensiones entre musulmanes y cristianos por tanto no sólo contra católicos, pero se trata de un fenómeno que no tiene mucho que ver con la religión, porque ha habido ciertas instrumentalizaciones políticas que buscan explotar las divisiones de la sociedad nigeriana para conseguir sus propios objetivos”.

El proceso para la designación del Nuncio en España ha de pasar primeramente por el Ministerio de Asuntos Exteriores, que tras conocer el nombre del candidato recaba informes de a las embajadas de nuestro país en aquellos lugares donde ha trabajado como legado pontificio: en este caso, Pakistán, Indonesia, Timor y Nigeria. También, como es preceptivo, al embajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez. En caso de que todos los pasos sean positivos, Exteriores otorga el plácet al Vaticano. Sólo entonces, la Santa Sede hace oficial el nombramiento del nuevo Nuncio en España. En caso contrario, el Gobierno alarga los plazos de contestación, haciendo ver sus reticencias.

baronrampante@hotmail.es
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