Carta a un político 20


Los cristianos en los partidos políticos.

Querido amigo, tal vez no sepas que un gran teólogo español, José María Mardones, ha tratado a fondo el tema que nos ocupa hoy. Él, con algunos otros, ha observado que los militantes cristianos suelen situarse, dentro de los partidos políticos, en las áreas que les son más afines, como servicios sociales, materia educativa y lo referente a lo religioso y la moral.

Esto, más allá del testimonio que pueda ofrecer, es algo irrelevante. Sería mejor que, los cristianos que se comprometen en la política partidista, se situaran donde se dirimen cuestiones de política, de política económica, del trabajo, sanidad etc.,porque estas cuestiones afectan a mayor número de ciudadanos. En estas áreas es incluso más eficaz el trabajo por la justicia, ya que es donde se toman las decisiones importantes.

Como tú sabes por experiencia, la política de partidos tiende a convertirse en propiedad y monopolio de una casta de profesionales, de ahí la necesidad de reaccionar contra esa tendencia, para liberar a la política de la carga de profesionalización y burocratización que la rodea. Esta es una tarea urgente en nuestro tiempo. Para ello habría que potenciar la figura del político que, además de la motivación de ejercer el poder, posea la de renunciar a las ventejas del mismo. Nuestros políticos están muy alejados de este ideal ¿te sientes aludido?

Damos por supuesto tú y yo que la honradez, como virtud moral, ha de ser la máxima que acompañe al político en el ejercicio del poder en un régimen democrático. Es claro también que la militancia política exige estar presente en centros públicos, escuelas, universidades, centros asistenciales, organizaciones culturales, asociaciones reivindicativas de muy diverso signo, ámbito de empresas, de sindicatos etc., para trasladar todas las inquietudes al partido. Así debe hacerse hoy la militancia política ¿no te parece?.

Todo cuanto se haga para que los militantes estén activos en el sentido indicado, ayudará a que los partidos evolucionen hacia unas estructuras democráticas más participativas. De otro modo se corre elpeligro de que la política quede en poder de la tecnocracia de los expertos, lo que no equivale a negar la necesidad de solvencia técnica en la sociedad compleja de hoy. Se trata de facilitar la participación de los ciudadanos, para que la democracia avance y no aumente el desinterés de muchos de ellos por la política.

Como ha señalado otro especialista en el tema, Velasco Criado, la partitocracia actual es la causa en buena medida de la apatía de los ciudadanos. La razón que aduce es que, para la dinámica política de los partidos, no interesan militantes formados, sino líderes y cuadros que organicen y manipulen a afiliados y masas de votantes, a los que sacar la mayor rentabilidad posible. ¿Es ese el caso de tu partido?

Muchas veces lo que prima en los partidos es la uniformidad acrítica y el adoctrinamiento. Es decir, no se quiere hacer de cada ciudadano un "sujeto político", sólo se le quiere sujeto a la maquinaria del partido. Transformar esta situación desde dentro es una gran labor para los cristianos comprometidos en los partidos, aunque sabemos que a un pueblo no se le gana con facilidad, sobre todo si se le ha engañado antes.

En estos momentos la ex-ministra de Defensa Carma Chacón se presenta como candidata a la Secretaría general del partido junto a Rubalcaba y algún otro. A todos les recomiendo que vuelvan a la figura de Pablo Iglesias fundador del Partido socialista en España, uno de los santos no canonizados, junto a Miguel Hernández, Antonio Machado y otros, como dice el gran escriturista JM. González Ruiz en su libro Los santos que nunca serán canonizados (Ed Planeta 1979).

Los socialistas se han alejado infinitamente de su fundador y hay que ir siempre a las fuentes cuando se pierde el rumbo. Ha sido un grave error haberse desviado del verdadero socialismo, aunque lo exigiera la Unión Europea. De ahí el castigo en las últimas elecciones y en otras menos recientes, dando paso libre al neoliberalismo su rival nato por insolidario.
Hasta el próximo viernes, te espero.
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