Ecoteología 16

Espiritualidad y ética
Bases de la nueva sociedad mundial
(Cont., viene del día 19)
2. La justa medida
(Cont.)
Sin la justa medida los recursos limitados del planeta no serán suficientes para todos, humanos y demás seres vivos de la naturaleza. No se dirá: no consumirás. Sino que se dirá: consume con responsabilidad; consume con sentido de reparto; consume con solidaridad.
No se dirá: no muestres la violencia o la dimensión de sombras del ser humano. Sino que se dirá: muestra esto en la justa medida; muéstralo de manera constructiva; muestra lo patológico como patológico de forma que pueda ser equilibrado y cuidado por lo sano.
Sin la justa medida el planeta no aguantará el consumismo.
Sin la justa medida los pueblos de la Tierra no coexistirán en paz ni convergerán en la diversidad. Sin la justa medida no se encontrará la síntesis creativa entre lo simbólico y lo diabólico, presente en la historia de la humanidad y en el corazón de cda persona.
Sin la justa medida no encontraremos el equilibrio entre el vuelo hacia la cima en la dirección Padre-Madre divinos y la inmersión hacia abajo en la dirección de la construcción social del pan cotidiano. Solamente uniendo Padre nuestro con el pan nuestro podemos podemos decir un Amén verdadero.
3. El cuidado esencial
El segundo valor ético de un futuro común para la Tiera y para la humanidad será el cuidado esencial. Cuidar significa entretejer una relación amorosa con la realidad y con cada ser de la creación. Es investir corazón, afecto y subjetividad. Las cosas son más que cosas que podemos usar. Son valores que podemos apreciar, son símbolos que podemos descifrar.
Cuidar significa implicarse con las personas y las cosas, darles atención, colocarse junto a ellas, sentirlas dentro del corazón, entrar en comunión con ellas, valorizarlas y comprenderlas en su interioridad. Todo lo que cuidamos es lo que amamos. Y todo lo que cuidamos lo amamos. Por el hecho de ligarnos afectivamente con las personas y las cosas nos procupamos de ellas y sentimos responsabilidad por ellas.
Para el filósofo Martin Heidegger, la esencia del ser humano reside en el cuidado. Si él no demuestra cuidadado desde su nacimiento hasta la muerte, se desestructurará, se debilitará y acabará muriendo. Más que pensar, amar y criar, él precisa saber cuidar, condición para todas las demás expresiones del ser humano.
El cuidado funda el ethos mínimo de la humanidad. El cuidado es la actitud ética adecuada para con la naturaleza y para con la morada común, la Tierra. El cuidadio salvaré el amor; la vida, la convivencia social y la Tierra. El nuevo milenio solamente será inaugurado cuando triunfe la ética del cuidado esencial, todo adentro del siglo XXI. Alrededor de los valores de la justa medida y del cuidado esencial se construirán los pactos sociales y ecológicos que asentarán en bases firmes la nueva sociedad mundial emergente.
Ya está en dolores de parto, forcejeando por nacer en todas las partes del mundo. Un poco más nacerá llena de vida y de esperanza. Como el poeta Camoens, podemos decir:
Después de la procelosa tempestad
sombría noche y sibilante viento,
trae la mañana serena claridad,
esperanza de puerto y salvación.
Ver: L. Boff, Lo esencial del Evangelio
Lo nuevo de la Ecoteología
Ed Nueva Utopía, Madrid 2011