Globalización



Las dos caras de la globalizaación

Expertos en materia económica han visto claro un doble efecto en la globalización tan controvertida hoy. En el lado positivo ven que la apertura al comercio internacional ha ayudado a muchos países a crecer más rápidamente que en sentido contrario. Su argumento es que el comercio exterior fomenta el desarrollo cuando los mandatarios de cada país lo impulsan.

Puede que para algunos en Occidente los empleos poco remunerados de Nike los consideren una explotación, pero para muchos en el mundo subdesarrollado trabajar en una fábrica les parece mejor que permanecer en el campo cultivando arroz.

La globalización ha reducido la sensación de aislamiento experimentada en buena parte del mundo en desarrollo y brindado a muchas personas la posibilidad de adquirir un conocimiento que hace un siglo no estaba al alcance de los más ricos del planeta. Las misma propuestas antiglobalización son fruto de esta mayor comunicación entre unos y otros.
En los países desarrollados se dice que los países en vía de desarrollo deben aceptar la globalización, si quieren erradicar la pobreza. Sin embargo, estos últimos no la aceptan porque no ha cumplido con sus promesas de beneficios económicos para todos.

La gran brecha social entre ambas partes ha dejado una masa inmensa de pobres en el Tercer Mundo que vive con menos de un dólar al día. A pesar de los frecuentes compromisos sobre la mitigación de la pobreza en las últimas décadas, el número de pobres ha aumentado en cien millones. Al mismo tiempo la renta mundial aumentaba 2,5 por ciento anual.
En África las aspiraciones suscitadas con la independencia colonial se ha visto que ha sido un fraude. El continente se precipita cada vez más a la miseria. La globalización no ha logrado suprimir la pobreza; tampoco ha conseguido llevar estabilidad a los pueblos. Los mismos países del rico Occidente están sufriendo la crisis económica más dura de su historia.

En definitiva, la globalización nació contaminada por el capitalismo, por eso sucede lo de siempre, que el que reparte se queda con la mayor parte.

Los críticos con la globalización acusan a los países occidentales de hipócritas con toda razón, porque forzaron a los pobres a eliminar las barreras comerciales, pero ellos mantuvieron las suyas impidiendo a los países subdesarrollados exportar productos agrícolas, privándoles de una muy necesitada renta en exportaciones . Estados Unidos han estado muy implicados en esta sucia jugada.
------



Los interesados en la adquisición del libro de J. Ortega y Gasset pueden llamar al tf. 91 534 27 65. o escribir a:
fmargalloba@hotmail.com// En Madrid: Librería El Buscón Cardenal Silíceo 8. Semiesquina López de Hoyos 148 www.elbuscon.esTambién en Libreria Basílica C/ Comandante Zorita, 23Telf 91 534 45 54. Y tambien en Meta Librería. Filosofía y Ensayo C/Joaquín María López, 29 en Madrid Telf d91 544 78 26. Y La Librería C/Mayor 80 Madrid Tel 91 541 71 70
Volver arriba