Neoliberalismo / Estado de Bienestar

El neoliberalismo vigente está amenazando al Estado de Bienestar, como modelo de sociedad en los países de la Unión Europea. El neoliberalismo es su mayor enemigo, cuyos efectos nocivos se han hecho presentes, una vez más, con la crisis actual en la que prima la reducción masiva de puestos de trabajo. Esto deben saberlo los 24 países de los 27 de la UE que son conservadores. Paradógicamente, ellos están alimentando la crisis que critican
Las políticas neoliberales tienden siempre a volver al mercado con privatizaciones y desregulaciones de sectores hasta ahora controlados por el Estado. Medidas todas que están al sevicio de un sistema de valores muy diferente del Estado de Bienestar. Esto engendra una sociedad en la que la libertad individual es el valor supremo y en la que la libre iniciativa no se ve obstaculizada por ninguna dificultad de orden político.
Contravalores que manifiestan claramente falta de sensibilidad hacia la desigualdad social y económica que de hecho bloquea la igualdad de oportunidades y la movilidad social. Por eso hay que reconocer que el neoliberalismo tiene aspectos muy negativos.
Desde el punto de vista socieconómico los neoliberalismos están a favor de la reducción del Estado de Bienestar como una manera de estimular la economía; en la práctica se propugnan reducciones de impuestos y reducciones simultáneas de "programas sociales". Sin embargo, no parece que tales programas hayan favorecido mucho a sus destinatarios.
Algunos analistas sacan a colación la ideología económica del presidente norteamericano Reagan:
"En cualquier caso, la ciencia económica merced a la "reaganomanía" se verá enriquecida por un pensamiento profundo: los ricos no trabajan lo suficiete porque no ganan lo bastante, los pobres no trabajan lo suficiente porque ganan demasiado. Hemos visto westerns en los que la corrupción y la crueldad están al servicio de "la buena causa". Pero en este caso es otra cosa. Lo que aparece en la pantalla ahora ya no es una película al estilo de John Ford, sino al de Felini" (Albert, M. Un reto para Europa. Cómo acabar con el paro. Barcelona Planeta 1984).
En el fondo, el problema del neoliberalismo radica en su antropología, estática y obsoleta. El neoliberalismo extrapola las tendencias a la "individualización" propia de la sociedad actual posesiva que ignora la necesaria interrelación que tenemos los humanos en un mundo que necesita la comunicación y los proyectos comunes para poder afrontar los retos presentes que son muchos.
Hay que concluir que en el fondo hay un darwinismo social: la sociedad avanzaría gracias a la adopción de las iniciativas más "funcionales" pero esto no deja de ser un evolucionismo ingenuo y optimista, porque presupone que "funcionalidad" es equivalente a "funcionalidad para todos" y no se plantea la posibilidad de la "funcionalidad para los más poderosos". Todo porque, en la sociedad del mercado, los poderes económicos no están suficientemente contrapesados y acaban siendo opresores en todos los ámbitos.
La extensión del mercado presenta otro problema. Los Sociologoss actales analizan la sociedad desde tres perspectivas: el aparato económico, el ámbtito de las burocracias administratives y los "mundos de la vida": de la vida privada, de la familia, las amistades, el ocio, las actividades voluntarias...
El neoliberalismo tiende a "contaminar" los mundos de la vida humana con los valores propios del intercambio económico, el "do ut des". Se construye así una sociedad en la que los valores de "comunión" y de "participación" desaparecen de acuerdo con una visión pramente "mercantil" de las relaciones más personales y comunitarias (Garcia Roca, J. Público y privado en la acción social, Ed Popular.
Ver Josep Miralles,
El debate del Estado de Bienestar
Cristianisme I Justicia n.49

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Programa electoral
1.3. SERVICIOS SOCIALES
El objetivo de un programa social debe estar dirigido a conseguir llegar a detectar las necesidades reales de la población y poder intervenir sobre aquellas situaciones causales que están generando las desigualdades que impiden que las personas se desarrollen íntegramente. Actualmente, la mayoría de los programas sociales están diseñados en base a la prestación de servicios, hecho que provoca que se intervenga sobre las consecuencias y no sobre las causas. Desde el partido M+J defendemos los Servicios Sociales como un Sistema de Protección Social dirigido al conjunto de la población, cuya razón de ser es: facilitar el acceso al resto de los Sistemas de Protección Social; procurar las condiciones adecuadas para las relaciones de convivencia de los ciudadanos; y favorecer los procesos de inclusión social.
Consideramos, también, que los Servicios Sociales deben sustentarse en dos elementos clave: autonomía Personal e integración relacional. El primer elemento, la autonomía personal, simplifica la idea de que los Servicios Sociales han de generar una cobertura tal que permita a las personas que requieran de su ayuda poder solventar la situación que deriva en la necesidad, a la par que “aprender” o “adquirir” las habilidades sociales necesarias para prevenir posible futuros imprevistos.
El programa completo puede verse aquí el 6 de mayo. Basta con retroceder un poco.