Nueva Teología Política Europea (curso)

Capítulo Qinto

Teología política y secularización

(contin.)

3. Fe cristiana y mundo secularizado

La nueva teología política no comparte la postura de los sectores cristianos que, nostálgicos del pasado y de los privilegios que gozaron, se han limitado a hacer frente al proceso de secularización que vive el mundo.

Ella, por el contrario, considera esta secularización acorde con el dinamismo encarnatorio del cristianismo, que permite al mundo ser él mismo.

Schillebeeckx que defiende esta misma tesis, ha salido al paso del furor desatado contra esta teología en los más acérrimos defensores de la situación de cristiandad, diciendo que la fe de estos en Dios no los hace más humanos que a los demás hombres. En el contexto de desamor en que vivimos, quien confiesa tan alegremente su fe le produce la impresión de hablar de un Dios que no se corresponde con el verdadero. Lo decisivo para él no es la confesión verbal de la fe, sino el lado que uno elige en la pugna entre el oprimido y el opresor.

Los teólogos de la secularidad ven en ella un designio de Dios que abre nuevas posibilidades a la fe cristiana. Concretamente Gogarten la considera "la consecuencia legítima del impacto de la fe bíblica en la historia". Su origen lo sitúa en la Biblia, por lo que los cristianos más que oponerse a ella deben fomentarla .

En cuanto teología fundamental práctica la nueva teología política europea aporta hoy al mensaje cristiano de la fe dos notas características que se consideran esenciales, para que éste sea entendido y aceptado por el hombre contemporáneo:
1) El lenguaje secular en que ha sido concebida.

2) Su sensibilidad social y liberadora.

Sobre estas dos notas versa la reflexión que vamos a hacer en este apartado, pero antes, aun siendo repetitivos, veamos cómo entiende Metz la secularización del mundo. Para él, mundo secularizado no significa una definición metafísica de la esencia del mundo, sino una descripción del mundo actual. La secularización es un proceso que comenzó en occidente y que, debido a que ya no existen fronteras, se va haciendo universal.

Su inicio está en la tardía edad media, cuando el hombre, la sociedad, la ciencia, la cultura y la economía comienzan a retirarse de la christianitas medieval y de su constitución teopolítica, a través de la cual la Iglesia y la teología influían en todos los ámbitos de la vida.

Después surgen los estados nacionales autónomos con centros sociales y culturales independientes. Desde Colón se aspira a descubrir nuevos mundos y no a reconquistar los santos lugares. La filosofía tampoco quiere ser más tiempo la criada de la teología, sino que aspira a alumbrar al mundo con la luz de la razón.

A continuación la Ilustración y las revoluciones políticas, sociales y tecnocientíficas, que trae consigo, hacen posible algo imposible hasta entonces: que el mundo quede en poder del hombre y que sea éste quien le dirija mediante su libertad y responsabilidad política.

Consecuentemente, el mundo ya no se constituye "por la gracia de Dios", sino por la organización del hombre. El mundo todo aparece como un gran laboratorio del hombre y de su planificación, de tal modo que ya no se perciben en él los vestigia Dei, sino las huellas del hombre y de su frenética actividad y creatividad.

El mundo, en definitiva, se capta a sí mismo como no divino y sus confines no se pierden ya en la infinitud de Dios, porque se ha hecho secular. Para Schillebeeckx, la secularización no es otra cosa que el descubrimiento de la racionalidad y la comprensión del hombre, su autocomprensión, que por la propia naturaleza se va desarrollando en la historia de su vida. Es decir, es algo que se da con el desarrollo del ser del hombre y en este sentido el proceso de secularización no hay que valorarlo de manera negativa, sino todo lo contrario .

El régimen de cristiandad que ha perdurado durante siglos mantenía al mundo en estado infantil y es bueno que haya desaparecido. La secularización, pues, no es una desgracia para la fe cristiana, porque vela permanentemente por el hombre imagen viva de Dios Y lo que agrada al Dios cristiano es que el hombre-mujer sean libres en un mundo justo y solidario.

Bibliografía

E.Schillebeekx, Los hombres relato de Dios, Sígueme i990; Id., Dios futuro del hombre, Sígueme 1970.
H. Cox, La ciudad secular, Barcelona i968.
JB. Metz, Teología del mundo, Sígueme 1970.
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www.asociacionecoe.org
http://glosadejuan.blogspot.com
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