Nueva teología política europea (curso)

Capítulo Cuarto

Nuevo lenguaje para una nueva teología


7. Polémica en torno a la teología política
(continuación)

7.1. Réplica de los autores

4) Estas promesas escatológicas tienden a ser realizadas y confirmadas bajo los condicionamientos históricos del presente, ya que la verdad que encierran tiene que ser practicada. La comunidad del Nuevo Testamento se sabe llamada a vivir ya las promesas venideras en el momento presente.

5) Teología política no es una nueva disciplina teológica con una tarea específica. Se trata de despertar el rasgo político crítico que es fundamental en toda teología. Por eso su tendencia a vincular el contenido y la realización de la fe al mundo presente y al compromiso en él, lo que se interpreta como una tarea social y política.

6) Lo que hace Metz, lo mismo que los demás promotores de esta teología, es ofrecer su reflexión e intuiciones teológicas al servicio de un lenguaje que sea liberador y salvador: el lenguaje que anuncia una nueva justicia en la verdad, el lenguaje de la reconciliación de Dios con los hombres y la proximidad de su reino.
Metz da una amplia respuesta a todas las objeciones que se le han hecho a la nueva teología política, en su obra La fe, en la historia y la sociedad. En esta respuesta aparece una vez más la conveniencia de una teología política para la fundamentación de la fe. He aquí la síntesis:

a. Todas las ideas y conceptos, incluidos la idea y el concepto de Dios, se definen hoy en función de su interés social y de sus circunstancias sociohistóricas. Por lo tanto, el mensaje de Dios no puede aparecer en su forma convincente, si no aparece su fuerza crítica y liberadora frente a todos los determinismos sociales. De manera que una teología que aspire a justificar críticamente la fe cristiana y su tradición no puede prescindir de esta referencia "social y crítica".

b. La teología no puede hacer abstracción de los problemas de la vida pública, del derecho, la libertad y, consiguientemente, de la situación política. En este sentido tiene que ser una teología política. La misma Iglesia en cuanto institución histórico social tiene una dimensión política, aun cuando no tome una determinada opción política.

c. Precisamente para impedir una politización indiscriminada y acrítica tanto de la teología como de la Iglesia, es necesaria una hermenéutica critico política de ellas. La teología política realiza esa función, de ahí que ésta no deba entenderse como tarea regional. Es decir, su tarea no es ofrecer a los cristianos la política como campo de acción, sino que ha de asumir la tarea permanente de la teología cristiana: hablar del Dios de Jesucristo, haciendo visible la relación del mensaje cristiano con el mundo actual. Por eso un deber importante de la teología política es preguntarse por el contenido y la intención de los testimonios bíblicos para darles validez en nuestro tiempo. Su teoría versa sobre la verdad del mensaje cristiano .

Ante tantos malentendidos en torno a la nueva teología política europea, es preciso dar la palabra a los grandes teólogos que la han acogido con entusiasmo.

7.2. La voz de los grandes teólogos

Junto a los tres teólogos que se suelen considerar los promotores de la nueva teología política, a los que me vengo refiriendo, Metz, Moltmann y Cox, hay otros que la han apoyado y siguen apoyando muy decididamente en sus escritos. Alguno incluso murió antes que naciera, como es el caso de Bonhoeffer, quien propició en buena parte su aparición, al abogar por un lenguaje secular en la teología. A ellos me refiero en este apartado.

Karl Rahner

El testimonio de K. Rahner aclarando que el malentendido a esta teología le viene del nombre y no del contenido, es determinante para disipar toda confusión. El que fuera profesor de Metz y el que más huella ha dejado no solo en su formación teológica, sino en el mismo proceso de su fe, es el primero que sale en su defensa. He aquí un resumen de la reflexión sobre la nueva teología que hace el mayor teólogo católico del siglo XX:
-La nueva teología política "nada tiene que ver con una actividad política de la Iglesia ni del clero". Rahner entiende por teología política el hecho de hacer valer de modo expreso la relevancia social de todos los enunciados teológicos. En tal sentido la considera necesaria. En otro momento la concibe como crítica permanente del sistema social imperante en cada caso, tentado siempre de caer en una idolatría aberrante y convertirse en valor absoluto y supremo.
-El teólogo conciliar la considera hoy urgente, dado que en la teología tradicional hay gran tendencia a "una privatización y un estrechamiento del cristianismo, orientado solamente hacia la salvación interna del individuo". Lo que atribuye a que la teología de la esperanza se concibió de manera individualista y la misión terrena del hombre se interpretó como simple mediación para alcanzar la salvación.
-Cuando Rahner afirma que la teología política no debe ser una teología regional, sino un punto de vista formal, universalmente aplicable a toda temática teológica, parece intuirse que está de acuerdo con el deseo de sus promotores de convertirla en teología fundamental.
-Sin embargo, considera exagerado que la teología política quiera ser la teología del futuro o que pretenda tomar el relevo de todas las teologías, puesto que el hombre no se identifica con lo que él es en la sociedad ni con lo que de él es visto desde ella.
-Por lo mismo no comprende por qué una teología trascendental y una teología política tengan que excluirse o sustituirse mutuamente, ya que la proposición de que el hombre es un ser social, razón por la cual debe haber una teología política es por sí misma una proposición trascendental y debe fundamentarse trascendentalmente. De lo contrario mañana dejará de ser válida y hasta hoy mismo puede ser rechazada .
No obstante esta defensa de la teología política que Rahner hace, su alumno, Johann Baptist Metz promotor de la nueva teología, difiere de su maestro en la trascendencia del hombre hacia Dios que aquel presupone, porque observa que en el hombre actual no se da. Metz, el discípulo más próximo a Rahner, recuerda de él que éste le enseñó a entender la teología como forma de vida. Eso eran la teología y el cristianismo para Rahner: una forma de vida...

Bibliografía

JB. Metz, "El probema de una teología política", Conc. 36 (1968); Id.,
K. Rahner, "Qué es teología política", Arbor (1970); Jb Metz-E, Wiesel, Esperar a pesar de todo Madid 1996
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