Nuevo modelo de familia

En un pasado no muy lejano, el matrimonio era arreglo entre los padres que elegían a las parejas guiándose por las fortunas de cada uno. Eran matrimonios de conveniencia. Hoy afortunadamente eso ha desaparecido.

Ahora los jóvenes tienen posibilidad de relacionarse líbremente y de conocerse para elegir a la persona con la que quieren unirse para fornar un hogar y ser felices, aunque esto no siempre se logre.

También antes la relación hombre-mujer estaba marcada por la prepotencia del varón. La mujer apenas tenía acceso a la cultura, no tenía derechos, recaían todos sobre el hombre "cabeza de la mujer". Ya eso ha desaparecido también y que me perdone el Seudo-Pablo.

El Código civil definía el matrimonio como la unión de hombre y mujer que comparten techo y lecho, para su ayuda mutua, reproducción y "remedio de la concupiscencia", que se comprometen ante la Iglesia o la sociedad.

Como bien dice Mari Patxi Ayerra, exstía un modelo de familia, de vivencia de roles y de reparto de tareas, para todos igual. El hombre se ocupaba del mundo exterior y de conseguir dinero fuera de casa y la mujer era la responsable de las necesidades del hogar. Entre ellos habrán existido matrimonios felices e inluso admirables, pero hoy no nos sirven, porque mujeres y hombres tenemos otras necesidades y formas de vida.
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