El anuncio del Evangelio

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Papa Francisco

El anuncio del Evangelio en el mundo actual

Capítulo Tercero

El Anuncio del Evangelio

La fuerza evangelizadora de la piedad popular

(Cont., viene del día 6)

122. Del mismo modo, podemos pensar que los distintos pueblos en los que ha sido inculturado el Evangelio son sujetos colectivos activos, agentes de la evangelización. Esto es así porque cada pueblo es el creador de su cultura y el protagonista de su historia.

La cultura es algo dinámico, que un pueblo recrea permanentemente
y cada generación la transmite a la siguiente un sistema de actitudes ante las distintas situaciones existenciales, que esta debe reformular frente a sus propios desafios. El ser humano "es
al mismo tiempo hijo y padre de la cultura a la que pertenece".
(Juan Pablo II, Carta enc. Fides et ratio). Cuando en un pueblo se ha inculturado el Evangelio, en su proceso de transmisión cul
tural también transmite la fe de maneras siempre nuevas, de ahí la importancia de la evangelización entendida como inculturación.

Cada porción del pueblo de Dios, al traducir en su vida el don de
Dios según su genio propio, da testimonio de la fe recibida y la enriquece con nuevas expresiones que son elocuentes. Puede de-
cirse que "el pueblo se evangeliza continuamente a sí mismo".(III
Conferencia General del Episcopado Lationoamericano y del Caribe,
Documento de Puebla(23 marzo 1979...). Aquí toma importancia la piedad popular, verdadera expresión de la acción misionera espon-
tánea del Pueblo de Dios. Se trata de una ralidad en permanente desarrollo, donde el Espíritu Santo es el agente principal

123. En la piedad popular puede percibirse el modo en que la fe recibida se encarnó en una cultura y se sigue transmitiendo. En algún tiempo mirada con desconfianza, ha sido objeto de revalo-
rización en las décadas posteriores al Concilio. Fue Pablo VI en
su Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandiquien dio un impulso decisivo en ese sentido. Allí explica que la piedad popular "refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sen-
cillos pueden conocer y que "hace capaz de generosidad y sacrifi-
cio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe"(ibid)
Más cerca de nuestros días Benedicto XVI, en América Latina seña-
ló que se trata de un "precioso tesoro de la Iglesia católica" y que en ella "aparece el alma de los pueblos latinoamericanos".

124. En el Documento de Aparecida se describen las ri-
quezas que el Espíritu Santo despliega en la piedad popular con su iniciativa gratuita. En ese amado continente, donde gran can-
tidad de cristianos expresan su fe a través de la piedad popular,
los Obispos la llaman también "espiritualidad popular" o "mística
popular. Se trata de una verdadera "espiritualidad encarnada en la cultura de los sencilos"(Documentos de Aparecida). No está va-
cía de contenidos, sino que los descubre y expresa más por la vía simbólica que por el uso de la razón instrumental, y en el acto de fe se acentúa más el credere in Deum que el credere Deum(Santo Tomás de Aquinon Summa Theologiae II-II, q.2, art 2)

Es una manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia, y una forma de ser misioneros(Conferencia Episcopal Latinoamericanos); conlleva la gracia de misionariedad, del salir del sí y del peregrinar: "El caminar juntos hcia los santuarios y el participar en otras manifestaciones de la piedad popular, también llevando a los hijos o invitando a otros, es en sí mismo un gesto evangelizador"(Ib.)¡No coartemos ni pretendamos controlar es fuerza misionera!.
Ver:Papa Francisco
La alegría del Evangelio
Exhortación apostólica
Evangelii gaudium
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