El infierno en Libia



El gobierno libio ha entregado armas a la población civil, en espera de una posible operación terrestre de la OTAN contra el régimen de Muammar Gaddafi.Según el portavoz de Trípoli, Mussa Ibrahim, si ese ataque se produce, "si llegan a Misrata o a cualquier otra ciudad libia, desencadenaremos un infierno sobre la OTAN, seremos una bola de fuego..."

La secretaria del Estado norteamericano, Hillary Clinton, ha declarado al respecto:"La comunidad internacional es unánime en la necesidad de emprender acciones para regular la crisis".

El mandatario de Libia, como los de Túnez, Egipto,Yemen,o Siria, que durante varias décadas han sometido a sus pueblos a una verdadera esclavitud, están siendo juzgados y rechazados ahora por sus súbditos, particularmente por los jóvenes. Todos ellos han evolucionado y no están dispuestos a seguir subyugados como han estado sus conciudadanos desde tiempo inmemorial.

Erróneamente estos mandatarios se han creído propietarios vitalicios de esos pueblos que, para más inri, querían dejar en herencia a sus hijos. Esto, sean los que sean y estén dende estén es cosa del pasado. Los dirigentes de los pueblos- deben ser elegidos por los ciudadanos democráticamente. El pueblo es soberano y los ciudadanos han de concienciarse de ello y estar más activos en el ejercicio de sus derechos.

Los descendientes de los faraones en Egipto, del Rey David,de Salomón, de Nabucodonosor en Israel, han tardado mucho en desmitificar a esos personajes que divinizaron el pueblo egipcio y hebreo, contagiando a los pueblos vecinos. Se sacraliza la elección, la entronización y el ejercicio del poder.

Y lo que es más grave, los elegidos se consideran con licencia para matar, violar, esclavizar y pisotear al pueblo.En esa línea se mueve el déspota Gaddafi respaldado por el oro del petróleo de su pueblo. Un pueblo que está siendo masacrado porque no quiere tenerlo más tiempo en el poder.

La ONU debería actuar con más celeridad y contundencia. Ella tiene poder para hacerlo. Su objetivo es consolidar la paz en los pueblo. Argumento decisivo de la misión de la ONU es la Declaración universal de los derechos del hombre, que la Asamblea general ratificó el 10-XII-1948.

Es esta una oportunidad para que la ONU vaya acomodando mejor sus estructuras y medios para garantizar los derechos que por brotar de la dignidad de la persona humana son universales, inviolable e inmutables, como reconoce Juan XXIII en su encíclica Pacem in terris 142ss)
Volver arriba