¿Que cante la Asamblea de la JMJ? ¿Por qué? ¿Para qué?

En mi artículo del día 26 yo comenzaba reconociendo el buen hacer del Coro y Orquesta de la JMJ.

Recuerdo ahora que mi primer LP (año 1968) fue grabado con buena parte de la Orquesta Nacional de España y el gran Coro de la Juventud Amaya de Pamplona, y que las partituras para "voces mixtas, solo y órgano" fueron publicadas meses después. Por eso, de ninguna de las maneras se podría haber hecho alusión en mi artículo a la conveniencia de haber utilizado "guitarritas y panderetas".

Sí, creo que ha sido un acierto contar para esta ocasión con la Orquesta y Coros de la JMJ. Desde aquí les envío mi felicitación más sincera.

Lo que, desde un punto de vista litúrgico, tal vez no haya estado tan acertado sea que laAsamblea de jóvenes peregrinos permaneciese siempre en silencio, sin cantar nada, mientras el Coro -con su director al frente, siempre de espaldas a la Asamblea- interpretaba cada uno de los cantos en las diferentes Celebraciones litúrgicas, como si se tratase de un concierto de música clásica. Así los jóvenes, la Asamblea celebrante, quedaban convertidos en meros espectadores del canto litúrgico.

La lástima es que ¡hubiese sido tan fácil superar esto!... Sólo con que los Obispos, en sus catequesis por parroquias en la mañana del día 17, hubiesen dedicado unos pocos minutos para afianzar musicalmente la primera frase -"firmes en la fe"- del Himno de la JMJ (ya sabemos que el estribillo es demasiado largo para aprenderlo entero), para ajustar algún Aleluya y Antífona responsorial... Y por otra parte, designar a un director-animador de la Asamblea para que en las Celebraciones litúrgicas impulsase el canto de la gran muchedumbre de jóvenes...

Con solo esto las Celebraciones hubiesen adquirido una mayor fuerza, al poder expresar los jóvenes, a través del canto, su fe y su compromiso transformador.

Pero no, nada de esto se hizo.

Y es que la cuestión estriba en que tal vez los organizadores de la JMJ ni se lo debieron plantear: ¿Que cante la Asamblea de jóvenes de la JMJ?. ¿Por qué?. ¿Para qué?.

Probablemente pensaron que éstos estarían mejor callados y que sólo de vez en cuando, aunque se saliesen del "protocolo litúrgico", lanzasen los gritos consabidos: ¡¡Benedicto!! ¡¡Viva el Papa!!.

Estos gritos han llevado a que no pocos piensen que los reunidos esos días en Madrid eran, sobre todo, jóvenes papistas.

La verdad es que , por las calles y Celebraciones litúrgicas, ni una sola vez se escuchó el grito de ¡¡Jesucristo!!, ¡¡Jesucristo!!. Éstehubiese sido el grito más apropiado, si como indicaban los organizadores, el fin de esta JMJ era reunir a jóvenes creyentes en el Dios de Jesús y afianzar su fe en Jesús de Nazaret.

Dicen que Benedicto XVI "ha quedado gratamente sorprendido y ha elogiado y agradecido al Cardenal Rouco todo lo referente a la parte musical de la Jornada". No es de extrañar, pues él conoce bien esas Celebraciones que tienen lugar en la Basílica de San Pedro, amenizadas a veces con una gran orquesta, siempre con un extraordinario órgano, y con la presencia de un buen número de fieles que se limitan a escuchar en silencio las interpretaciones del gran Coro, ubicado en las alturas.

Por eso a Benedicto XVI no le habrá extrañado que en las Celebraciones litúrgicas de la JMJ en Madrid la Asamblea de jóvenes no haya participado en el canto litúrgico y éstos se hayan limitado a escuchar, como simples espectadores, las diferentes interpretaciones de la Orquesta y Coro.

Se ve que él, teólogo asesor durante las Sesiones del Concilio, ha olvidado ya las directrices y los caminos abiertos por la Nueva Liturgia que nació en el Vaticano II.

A pesar de todo, algunos de nosotros seguiremos reivindicando la importancia del Canto del Pueblo, el Canto de la Asamblea. Continuaremos invocando la luz del Espíritu para que el Pueblo de Dios no se deje arrastrar por esta ola de involución y se anime a expresar con fuerza su fe, a través del canto, la vida y la palabra.
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