Moon 1. Vida canónica. Teología de la historia

He tenido ocasión de estudiar el movimiento cuando era profesor de Historia de las religiones en la Universidad Pontificia de Salamanca, en la facultad de Teología y en Periodismo. Los alumnos de teología tenían otros intereses, de manera que apenas solía referirme a ello. Lo hice, sin embargo, y muchas veces, en la facultad de Periodismo, organizando mesas redondas de estudio crítico sobre movimientos como ése. Recordarán algunos alumnos los videos a favor y en contra que estudiamos entonces, destacando sus implicaciones de fondo (de tipo económico, familiar, jurídico, religioso y psicológico).
Al presentar el otro día el “movimiento Moon” tuve la libertad de elevar ante su plana mayor (gracias por ofrecerme la ocasión de hacerlo, sin ninguna cortapisa) las preguntas que me hicieron el último año los alumnos, unas preguntas que según el redactor de RIES «son flojas intelectualmente de cara a la secta aquí contemplada». Dejo a los lectores que opinen sobre ello, al final de los cuatro o cinco días de mi exposición, pues creo que soy de los pocos de este país que conozco el movimiento por dentro (sin formar parte de él).
Recojo aquí esas preguntas, dejándolas sin respuesta (eran para el Rdo. Moon), en un contexto de fiesta demostrativa, no de disputa académica, con el fin de iniciar después una serie de cinco o seis “capítulos” sobre la historia y doctrina Moon, capítulos que los dirigentes del movimiento conocen (no cito la palabra “secta” porque de sectas está el mundo lleno, y ese nombre suele emplearse de un modo peyorativo, poco crítico y a veces menos fraterno ¡Algunos olvidan que el cristianismo empezó tomándose como secta!).
Buena semana-moon a todos los lectores de mi blog... No he querido citar aquí los juicios de algunos "alevines de periodista" sobre el riesgo "moon" (sería injusto hacerlo), ni las opiniones de otros sobre las semejanzas entre la "liturgia moon" y otras liturgias multitudinarias de tipo cristiano más oficial. Los lectores interesados de este blog podrán sacar las consecuencias y opinar, si siguen leyendo esta mini-serie(En la imagen una foto oficial del Rdo. Moon).
Preguntas del 26 IV 11 (ante la intervención del Rdo Moon):
1. ¿Fue Usted de verdad confuciano y taoísta, sigue creyendo Usted en la religión de China, como principio unificador de las religiones? ¿O procede Usted más bien del chamanismo antiguo coreano, con una visión universal del Cosmos Sagrado?
2. ¿Cómo vio Usted a Jesús en la Montaña, el día de la Gran Revelación? ¿Venía con la Cruz, le vio resucitado? ¿Se había desposado ya con la Esposa divina y venía con Ella… o todavía esperaba la culminación de los tiempos, sin haber encontrado su Pareja?
3. Usted recibió el encargo de unificar las religiones, precisamente desde Corea, en tiempos duros, tras la Guerra, sintiéndose llamado, en la última generación, al final de todos los tiempos, tras los grandes fracasos anteriores: de Adán y Eva, de Moisés y las Tribus de Israel, de Jesús y sus apóstoles… Usted se creyó y se cree en Cuarto Enviado, el testigo de Dios, el Dios presente, de los últimos tiempos. ¿Cómo ha sido capaz de ser fiel a ese encargo a través de tantos años? ¿Le ha pesado mucho, le ha hecho feliz?
4. Ahora, tras una vida llena de sufrimientos y bendiciones, con tanta gente que le sigue y le aclama: ¿cree Usted que su misión ha culminado? ¿Sigue esperando en la Unificación cercana de las religiones y de la Humanidad?
5. Muchos alumnos me decían, al final de las clases, que su figura resultaba admirable. Pero que les parecía más coreano y chino que judeo-cristiano, un coreano de Estados Unidos de América. Me decían que Usted habla más de Adán y Eva, de Moisés, de Jesús… de la historia cristiana, pero que en el fondo quiere recuperar la función de los Primeros Padres, del Dios que es Padre y Madre de la Humanidad. Eso les parecía más chino y oriental que cristiano. Y, además, me decían que les parecía que no ha prestado atención suficiente al Islam, que para muchos será la religión del futuro. Esa era una cuestión que volvía siempre a mis clases.
6. Finalmente, mis alumnos se admiraban ante una experiencia suya que les parecía difícil de entender, desde un fondo cristiano o musulmán. Usted quería “liberar a los Padres Verdaderos” y, en el fondo, LIBERAR A DIOS. Es como si Dios hubiera estado cautivado, atada… Lo que parecía importarle no era liberar a los hombres (que dejen de sufrir y de luchar, que se unan en amor), sino LIBERAR A DIOS para que sea divino.
El Movimiento Moon
El trabajo que sigue quiere ser una contribución al conocimiento de la visión teológica y de la experiencia de fondo de la Iglesia de la Unificación, partiendo del estudio del Principio Divino. Es un estudio pensado para dialogar en común, no para demostrar una verdad, ni para criticar desde fuera a la Comunidad Moon, sino para entenderla y dialogar con ella. Por eso, pido excusas por si malentiendo los principios de la propuesta del Rdo. Moon, a la que quiero respetar, como me exige el cristianismo.
Mi trabajo incluye muchos elementos bien conocidos de la vida del Rdo. Moon y de sus escritos principales. Los que conocen esos temas pueden pasar por alto los primeros apartados (del 1 al 3) que son más generales y que deben estar sometidos a una revisión histórica. Mis aportaciones comienzan desde el apartado 4, leyendo el Principio Divino en sí mismo, pero también partiendo de otros escritos del Rdo. Moon y de su comunidad.
1. EL RDO. MOON.
VIDA Y DOCTRINA
1. Sun Myung Moon. Pequeña vida “canónica”
La Iglesia Moon fue fundada en Seúl, Corea del Sur, en 1954 por un hombre de origen campesino, nacido en 1920 de padres que se habían convertido al cristianismo presbiteriano y que cambió su nombre original de “Yong Myung Moon” (dragón, brillante, luna) por el de “Sun Myung Moon” (sol, brillante, luna). Estos son algunos momentos básicos de su vida, empezando por aquellos que la definen: Corea-China, cristianismo, experiencia propia.
1. Corea-China. Moon (el Rdo Moon) nació el año 1920 y sus padres le hicieron aprender desde los siete años los caracteres chinos para que pudiera acceder a las enseñanzas de Confucio. Lógicamente, todo el movimiento Moon estará determinado por este principio chino-coreado de su fundador. El movimiento Moon será un intento de vincular las grandes revelaciones de Oriente (especialmente de Corea) con las de Occidente (especialmente el cristianismo).
2. Cristianismo. El año 1914, cuando tenía 14 años, sus padres se convirtieron al cristianismo y Moon, ya adolescente, asumió y estudió teología cristiana (presbiteriana) con la misma devoción con que antes había estudiado confucianismo. El cristianismo que conoce el Rdo. Moon es el de los misioneros USA, de tendencia protestante reformada, en línea pentecostal/milenarista. Esto definirá toda su obra.
3. Revelación. Según su propia confesión, en la Pascua de 1936, a los 16 años de edad, tuvo una “revelación divina” y – conforme lo ha dicho más tarde – recibió “instrucciones” directas de Dios. El Señor Resucitado lo había escogido para expresar su voluntad en la Tierra. En ese sentido, el Rdo. Moon aparecerá como un hombre que ha recibido una revelación especial, que ha tenido un contacto personal con Dios.
Desde ese fondo se entenderá su vida de fundador religioso, inmersa en la segunda mitad del siglo XX, como hombre que quiere resolver desde su propia experiencia, de chino-coreano y de cristiano, la situación social y religiosa del mundo. Toda su obra está definida por la situación creada al final de la Segunda Guerra Mundial, con la oposición de democracias occidentales y de comunidad.
1. En 1945, a los 25 años, tras estudiar en Japón, regresó a Corea del Norte, más centrado en el pentecostalismo cristiano, iniciando una intensa labor política en contra del comunismo, al que concibe como enemigo de Dios y de la verdad del hombre, que ha de ser armonía espiritual. En esa línea se puede pensar que el camino religioso del Rdo. Moon empieza siendo una respuesta cristiana especial (espiritualista) al reto planteado por el riesgo comunista.
2. El primero de mayo de 1954, a 18 años de la “revelación divina” de Pascua, Sun Myung Moon, fundó la Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial. Su finalidad era “combatir al comunismo, que es Satanás, en defensa del bien, que es Dios”, en línea espiritual-ideal (alejada del aspecto liberador social del evangelio, en la línea de lo que hará, por ejemplo, más tarde la Teología de la Liberación). Ese año escribió la primera redacción de su libro básico “El Principio Divino”.
3. El 16 de marzo de 1960, el Reverendo Moon se casó con Hak Ja Han, de diecisiete años, hija de una de las primeras discípulas. La doctrina oficial de la iglesia de la Unificación ha descrito estas nupcias como de las Bodas del Cordero, de las que habla el Apocalipsis (cf. Ap 21-22), es decir, como llegada de los tiempos mesiánicos y principio de la reconciliación final de la humanidad, expresada en forma de Bodas sagradas del conjunto de la humanidad.
4. A partir de entonces, el movimiento creado por el Rdo. Moon se introduce de un modo “providencial” en los Estados Unidos, entendidos como lugar de presencia especial del cristianismo y como espacio/base de influencia social (económica y cultural) desde el que se va a realizar la lucha contra el comunismo. Siendo coreana, la experiencia religiosa Moon tomará las formas básicas de otros
El matrimonio “final” de su líder (dejemos de lado otras experiencias previas, que a su juicio no fueron definitivas) marca un giro decisivo en la historia de la iglesia de la unificación, y según su doctrina realiza "el principio del retorno de la humanidad hacia el linaje de Dios". Sun Myung Moon y Hak Ja Han, se denominan a partir de ese momento como los "Padres Verdaderos".
Según la doctrina de la iglesia de la unificación, estos esposos forman la primera pareja que recibe la bendición total de Dios y que da nacimiento a hijos libres del pecado original, iniciando la conocida práctica de los matrimonios masivos realizados de forma solemne, como “espectáculo y sacramento” de reconciliación, como signo de la llegada de los tiempos finales, es decir, del comienzo de una humanidad nueva, reconciliada con su origen (con el Dios esposo/esposa, padre/madre) a través de la fidelidad sexual (unión de pareja) y de la fecundidad paterna (transmisión de la vida). A partir del “matrimonio Moon”, la Iglesia de buenos esposos y los buenos padres ha empezado a extenderse sobre el mundo, de un modo imparable a su juicio imparable.
Ahora, principios del Tercer Milenio, los seguidores de la Iglesia de la Unificación esperan la llegada total del tiempo mesiánico. El Matrimonio Moon y sus seguidores (buenos esposos, buenos padres) serán los líderes del Reino de Dios, es decir, de la humanidad reconciliada.
2. Una teología de la historia
De esa manera, la Iglesia Moon se concibe como “portadora” de una nueva visión de la historia religiosa y política, económica e ideológica, en la que culminan todas las “historias” y caminos de la humanidad. El Rdo. Moon viene del oriente y quiere encontrar de alguna manera un acuerdo entre confucionismo, budismo y cristianismo… El se siente especialmente heredero de un cristianismo histórico que ha fracasado pero que, en su mismo fracaso, abre un camino que lleva hacia la reconciliación final de todas las historias, de todas las religiones. El Rdo. Moon y sus seguidores tienen que realizar aquello Jesús y sus seguidores no lograron. Estos son los cinco elementos básicos de su programa.
1. Historia cristiana, una historia fracasada. «Estudiemos la historia del Cristianismo. Aproximadamente durante 2000 años el Cristianismo se ha desarrollado y ha profesado la salvación de la humanidad estableciendo un dominio mundial. Pero ¿qué ha sido del espíritu cristiano que arrojó un fuego tan vital que, incluso en los días de la persecución bajo el Imperio Romano, hizo que los romanos se pusieran de rodillas ante el Jesús crucificado? La sociedad feudal medieval enterró vivo a este Cristianismo. Sin embargo, aún estando en su fosa, la antorcha de la Reforma Religiosa cristiana brilló en medio de la deprimente oscuridad de esa era. No pudo, sin embargo, cambiar la corriente de aquellos días tenebrosos » (PD, Introducción 7).
2. Fracaso cristiano, llegada del comunismo. El comunismo nació en el fondo de la degeneración del cristianismo «Cuando expiró el amor eclesiástico, cuando el deseo creciente de riqueza material inundó la sociedad europea y muchos millones de masas hambrientas gritaron amargamente en los suburbios industriales, la promesa de la salvación no vino del cielo, sino de la tierra. Su nombre era el comunismo. El Cristianismo, aunque profesaba el amor de Dios, se había convertido en realidad en una institución muerta de clérigos con una estela de slogans vacíos. Fue entonces natural que una bandera de rebeldía se levantara en contra de un Dios aparentemente despiadado. La sociedad cristiana se convirtió en el semillero del materialismo. El comunismo, la ideología materialista más avanzada, creció rápida y libremente, debido a que encontró buenos fertilizantes en este suelo (PD, Introducción 7).
3. El peligro supremo: el adulterio. Es el pecado original, la falta de amor entre las parejas: «Vendrá un día, en el que estas tragedias sociales acabarán, pero hay un vicio social que está fuera del control de muchos hombres y mujeres de hoy día. Este vicio es precisamente el adulterio. A pesar de que la doctrina cristiana sostiene que es el peor de todos los pecados, es una tragedia que la sociedad cristiana actual no pueda parar esta degradación en la que muchos contemporáneos están precipitándose a ciegas. Estas realidades nos dan a entender que el Cristianismo actual está en un estado de confusión. Hendido por la caótica ola de la presente generación, es incapaz de hacer algo por la vida de la gente, que se siente atraída hacia el torbellino de la inmoralidad de nuestros días. ¿Puede el Cristianismo cumplir la promesa de Dios de la salvación, en la era presente de la humanidad? ¿Por qué los hombres religiosos no han podido cumplir sus misiones aunque han luchado desesperada y ardientemente persiguiendo la verdad interior? » (PD, Introducción 7).
4. Fin de la historia: la tercer Guerra Mundial. Ésta es la guerra donde desembocan todas las guerras, la lucha entre los dos poderes supremos, el poder de Dios (expresado en las democracias de origen cristiano) y el poder satánico del adulterio violento (expresado en el comunismo). Ésta es la guerra de la que habla el libro del Apocalipsis, que se cumple ahora, a principios del tercer milenio. «Aún queda una guerra final ante nosotros; es decir, la guerra inevitable entre las ideologías de la democracia y el comunismo. Estas ideologías en conflicto interno están ahora preparándose para otra guerra externa, y ambos lados están equipándose con armas temibles. Las preparaciones exteriores están en realidad dirigidas hacia una guerra interior (espiritual) final y decisiva. ¿Quién triunfará? Quien crea en la realidad de Dios, contestará la «democracia». Sin embargo, la democracia actual no está equipada con una teoría o una práctica suficientemente poderosa para conquistar al comunismo. Por consiguiente, con el fin de que la providencia de la salvación de Dios pueda ser completamente cumplida, la nueva verdad debe llevar a toda la humanidad a un nuevo mundo de bondad absoluta, elevando el espiritualismo defendido en el mundo democrático a una nueva y más alta dimensión, que absorba finalmente incluso al materialismo. De esta manera, la nueva verdad debería ser capaz de unir en un único camino absoluto todas las religiones existentes así como todos los «ismos» e ideas que han existido desde el comienzo de la historia humana» /PD, Introducción 11-12).
5. Segunda Venida, el Tercer Reino. El primer “reino” fue el de los judíos, el segundo el de Jesús. Ambos realizaron obras buenas, pero fueron incapaces de lograr que la humanidad encontrará su camino y resolviera el “pecado original” del adulterio de Eva con Satán, que ha destruido hasta ahora la historia de los hombres. Por eso tiene que venir el verdadero Cristo, que es el Salvador Moon, tienen que venir los Padres Verdaderos, que son el Sr. la Sra Moon: «A su debido tiempo, Dios ha mandado a Su mensajero para resolver las preguntas fundamentales de la vida y del universo. Su nombre es Sun Myung Moon. Por muchas décadas, él exploró el vasto mundo espiritual en búsqueda de la última verdad. En este sendero, él soportó un sufrimiento inimaginable para nadie en la historia humana. Sólo Dios lo recordará. Sabiendo que no se puede encontrar la verdad última para salvar a la humanidad sin antes pasar por las más amargas pruebas, él luchó solo contra miríadas de fuerzas satánicas en el mundo espiritual y físico, y finalmente triunfó sobre todas ellas. De esta forma, llegó a tomar contacto con muchos santos en el Paraíso y con Jesús, sacando así a la luz todos los secretos Celestiales mediante su comunión con Dios. El Principio Divino revelado en este libro es sólo una parte de la nueva verdad. Hemos recogido aquí lo que los discípulos de Sun Myung Moon han oído y testificado hasta ahora. Creemos con feliz expectativa que con el transcurso el tiempo serán reveladas continuamente partes más profundas de la verdad. Oramos fervientemente para que la luz de la verdad llene rápidamente la tierra» (Ibid 17).
Volveremos al tema al final de este trabajo, porque la teología del Rdo. Moon quiere ser y es, ante todo, una interpretación religiosa de la historia y un proyecto de trasformarla, desde la perspectiva de aquello que está sucediendo en estos últimos días. La pregunta que podemos plantear es esta ¿Se entiende mejor así toda la historia?
Tengo la impresión de que la visión histórica del Rdo. Moon puede resultar estrecha, pues hay más factores que deben considerarse, como es el despliegue del Islam, la división norte-sur, con la problemática de pobreza que plantea (tema clave desde una perspectiva cristiana de tipo social, las injusticias del colonialismo…). De todas formas, su interpretación de historia resulta sugerente y si ella ha sido recibida por revelación ella puede ser verdadera y tendríamos que aceptarla, al menos como principio básico.
De todas formas, da la impresión de que el Sr. Moon no sabe qué hacer con el Islam (quizá porque en su origen su movimiento se sitúa en una línea cercana al Islam primitivo, como intento de culminación y transformación del cristianismo). En esa línea, pienso que el Dr. Moon no ha valorado la historia y mensaje actual del cristianismo. Por otra parte, somos muchos los que interpretamos la historia del comunismo de otra forma, sin situarnos sin más en el lado de las “democracias occidentales” centradas en USA. Finalmente, he de afirmar que, a mi juicio, el Rdo. Moon ha entendido el cristianismo de un modo quizá demasiado estrecho, desde una perspectiva lineal de la historia, sin admitir (¿sin entender?) la ruptura y novedad que implica la muerte y resurrección de Jesús.
Éstas son preguntas que seguirán siendo plantadas en todo lo que sigue. Para responde a ellas, el Rdo. Moon y sus discípulos cuentan con un libro sagrado (una especie de Biblia) titulada El principio Divino, un libro escrito en 1954, que ha sido reescrito varias veces desde entonces.