Jesús vino para hacer feliz nuestra vida por el amor

Querid@s amig@s colaboradores y cooperantes en la lucha por un mundo mejor:

La preocupación constante de Jesús fue hacer nuestra vida feliz por el amor

Comentario Evangelio 10 de marzo 2015. Juan 15,9-17:
Dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento; que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque e siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido; soy yo quien os he elegido; y os he destinado pare que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis Padre en mi nombre, os lo dé. Esto os mando: "que os améis unos a otros".

1.-Amar y sentirse amado: Sin duda lo que nos hace más felices es amar y sentirnos amados. Jesús vino para que nos hagamos la vida lo más feliz posible unos a otros. Es el camino para que estemos alegres. Sin amor es imposible la alegría, la felicidad, la amistad.

Jesús no era amigo de mandamientos, de normas, ni de leyes. De hecho El, solo formuló un único mandamiento, que lo llamó nuevo y mío, pero lo ratificó cuatro veces:

Juan 13,34 a: “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros”.

Juan 13,34b:”Como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros”.

Juan 15,12: “Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado”.

Juan 15,17: “Lo que os mando es que os améis los unos a los otros”.

Dios no necesita nada de nosotros para si mismo, pero lo necesita todo de nosotros para nosotros y para los demás. Dios nos quiere felices a todos y a toda la creación en este mundo, y para serlo no hay más camino que amarnos todos unos a otros y a toda la creación, pues todos y todo dependemos de todos y de todo.

2.-Donde no hay amor: Por supuesto que en los corruptos y corruptores, en los ambiciosos y usureros, en los tramposos y explotadores, en los maltratadores y engañadores, en los racistas y xenófobos, en los soberbios y altaneros, en los presumidos y engreídos, en los violentos y abusadores, no hay nada de amor, porque en el fondo lo que comparten es egoísmo y odio, aunque incluso se declaren creyentes, practicantes, religiosos...

3.-Donde hay amor: En cambio, en los que son justos, solidarios, austeros, nobles, leales, sinceros, transparentes, honrados, serviciales, colaboradores, respetuosos, trabajadores, amigos, amables, agradecidos, afectuosos, cuidadosos, siempre hay amor y felicidad, lo cual es maravilloso. Su forma de ser sale del corazón y llega al corazón.

Por tanto eliminemos de nosotros todo lo que nos impide amar a los demás, y lo que impide a los demás amarnos. El amor es como el fuego, hay que alimentarlo y se alimenta amando.

Un abrazo muy cordial a tod@s.-Faustino
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