EL NOVEDOSO RESOPLIDO DE PENTECOSTÉS.

¿Sopla todavía de nuevo ese viento renovador pentecostal que tal día como hoy casi revienta la casa apostólica? Dicen que sí. Dicen que hoy con más fuerza. ¿Se podría saber qué direcciones toma el empuje novedoso del Espíritu Santo? ¿Cómo saberlo?
Necesariamente tenemos que acudir a quienes se erigen en sus nuevos intérpretes, especialmente los que consagran su consagrado cacumen a olisquear los aires sagrados. Pensadores y teólogos bienintencionados formulan propuestas novedosas (es de suponer que inspirados por) para la regeneración del cristianismo y, por extensión, de las religiones. A la vista de lo que se ve, ¿qué está sucediendo para que las derrotas –sinónimo de singladuras, que no de lo que se podría pensar-- del barco eclesial sean tan divergentes?
Hago relación de lo que he recogido “aquí y allá”, eso sí, dejando de lado los retornos integristas a las esencias, que éstos no proceden del Espíritu, como los “ex legionarios… que hoy se enfrentan al enemigo de espaldas”; los “obradores de lo divino… atando antes bien lo humano”; los nuevos “catecúmenos regenerados” que, a poco que pase el tiempo, cambiarán la “r” por la “d” o seguirán toda la vida en la adolescencia de la fe.
Se habla de…
A) Religión del Dios “vivo” que “habita entre nosotros”. Dios del misterio, Dios del corazón, Dios de la relación de amor entre los hombres, Dios de “la experiencia de Dios”, Dios manifestado en Jesús.
Respondeo dicendum, que diría Tomás: esto, llevado a sus últimas consecuencias destruye el tinglado. Y remacho: Los “oficinistas de lo sacro” no tragarán. Convierte la fe en puro “psicologismo de la fe” (en el fondo, ¿qué importa que la religión derive en eso?, dirán)
B) Religión abierta, mundo en que los seres que lo pueblan sean sólo humanos. Actitud abierta, universal, acogedora de todo y de todos...De nuevo respondeo dicendum: tal actitud no “exige” religión alguna, la comunidad humana es así. Esto no es religión, esto es “panfilia” (del griego pan - filos, más o menos “amistad universal”), hedonismo social, puro altruismo o pura utopía: ninguna religión aceptará jamás que el hereje siga con su herejía y el ortodoxo con su ortodoxia. Curiosamente hay “aleyas” del Corán que dicen lo mismo: Nada de violencia en religión (Corán II, 257) La verdad proviene de Dios; que el quiera creer crea, y el que quiera ser infiel, lo sea (XVIII, 28). ¡Ay, del dicho al hecho...!
C) Religión del Amor que supera los círculos cerrados y exclusivistas. Religión cuyo Dios es único y todos son hijos de Dios.
Y YO DIGO: ¿Y esto qué es, sincretismo total? Pues de acuerdo, la lógica lleva por esos derroteros, porque “lo otro”, la división actual es de una irracionalidad afrentosa (para la credulidad organizada, claro). De nuevo la utopía: esta religión es imposible. No hay esperanto de credos. Sólo sirve para reuniones sevillanas o barcelonesas “al más alto nivel”.
D) Deflación de religiones, ritos, doctrinas y devociones e incluso templos. Sobra tanta parafernalia. Religión de lo profano y religión de la intimidad.
Y YO DIGO: De acuerdo, suponiendo que el mundo se mueva dentro de esferas crédulas, lo cual no es verdad. Lo que la persona verdaderamente razonante pretende, lleva a algo más radical, lleva a una contracción de lo sacro hasta el final: que desaparezca todo lo que implique creencia, que no es sino pervivencia irracional de un pasado mítico fruto de la incultura.
E) Iglesia de la conciencia, o quizá de los “no se sabe qué son”. Es la Iglesia de los que se guían por su conciencia siguiendo “orientaciones generales”. No pretenden ni denostar este mundo ni impregnarse de él; ni vivir la sociedad histérica que nos envuelve ni salirse de ella. Hombres que practican “el olvido, el dar de lado, el inconformismo vital que sabe decir lo que piensa pero sigue su propio camino”.
Y YO DIGO: Curiosamente ésa ha sido la defensa de los clérigos ante los razonantes y denunciantes: “Iglesia armadillo”, “Iglesia avestruz”, a veces “Iglesia erizo”, “Iglesia del ya pasará la tormenta”. ¡Y no es tormenta, es inundación lo que están sufriendo! Metidos en su batiscafo ya no saben lo que es la vida. ¿Es posible criticar tal inconcreción? Porque ese “amontonamiento de creyentes concienciados” ¡tendrán que formar sociedad, tendrán que regirse por normas propias y apropiadas...!
F) “Religión de la intuición” que supera la racionalidad. Religión de la relación que no califica a las personas. Religión de la aceptación intuitiva de lo que sucede y nos sucede. Religión de la admiración y del diálogo: vivir sin juzgar ni el pasado ni el futuro, vivir en el presente.
¿Crítica a esto? Ninguna: ¡pero que simple es dejar de lado la historia! Todo lo que se afirma es humano, profundamente humano. Por eso mismo no puede ser magma sacro lo que es aspiración humana.
G) Religión de la sencillez, sin tanto boato, sin tanta alharaca, sin tanto rito... Así, sin más.
Pues esto, así de simple, conduce a un necesario e inconcreto “paganismo”desprovisto de ritos y formalismos. Sí, se mantienen los “arquetipos” míticos con los que todos convivimos (eucaristía, vírgenes, misterios, creaciones, pecado original...), pero no materializados como ahora en religiones. Los Calvino, Lutero o Jansenio sobran.
Y dicen: más religión hay en las “Fiestas de los locos” o los “Autos Sacramentales” que en toda la pretenciosa teología escolástica. La religión como ensueño grandioso de la conciencia. ¡Cuánta palabrería! Ejemplos de esa desafección mítica (copio de sus escritos): la Creación entendida como “algo que existe” y “algo que depende de una Fuente”; nada de condenaciones infernales, sino “samsara” hindú (¿?); el infierno, un estado interior a la espera de la “apocatástasis” final (= restablecimiento, restauración) (¿?); la virginidad de María, expresión del “Deseado de las Naciones” (¿?); la hostia consagrada, presencia metafísica de Jesús (¿?); las fiestas religiosas entendidas como traslación a un mundo ideal (¿?); los dogmas, envoltura simbólica alegre y expansiva (¿?). Son expresiones de “uno de ellos”. Lo dicho se rebate por sí mismo.
H) “Revolución del corazón, ideal sin idealismo, utopía hecha realidad”: sobran las leyes morales positivas, pues están inscritas ya en el corazón.
Curiosamente cuantos se han alejado de la Iglesia, ya viven de esa manera: principios éticos inmanentes, conducta consecuente; la reglamentación detallada se remueve de lo que es vivencia espiritual.
CONCLUSIÓN INCONCLUSA:
1) Nada de eso servirá de nada, porque los intentos no han mostrado virtualidad alguna.
2) El “establishment” no está por la labor. Tinglado tan bien organizado hay que sustentarlo y acrecerlo como sea.
3) Precisamente los que dirigen el cotarro hacen uso de esos "buenos deseos" para hablar de una regeneración... sin regeneración.