Nada hay "irracional" en el hombre, excepto los subproductos de lo religioso.
¿Es realmente cierto eso? Ya de por sí es una afirmación excesivamente rotunda que no parece tener otro sustento más que la propia afirmación. O es tan vasta que a fuer de querer decir algo, se queda en nada. Y eso de "las profundidades del espíritu" o es algo ininteligible o contradice la afirmación primera.
Nada de lo que “hay en el hombre” es irracional, porque todo tiene su justificación y comprensión. Se podría entender por irracional el instinto, el sentimiento, la emoción... en el sentido de que escapan al control previo de la razón, pero sí pueden ser elementos sometidos “a posteriori” a la razón. Y sobre todo, entendidos.
Lo verdaderamente irracional es que surja toda una caterva de dioses, estos sí, bien filtrados por la razón, de un sentimiento primerizo de terror ante lo desconocido.
Y más irracional todavía que “lo juro por Dios” sirva para dar veracidad a las palabras, sea el fundamento de los pactos entre personas, intervenga en el proceso de curación de una enfermedad, santifique el matrimonio válido y los deberes familiares y que la vida diaria en general se someta a su manto protector.
Lo aberrantemente irracional es que ser felices o infelices dependa de ese Dios que evolucionó a partir del grito de terror de un primitivo Pitecántropo
Irracional es, asimismo, un Dios que come en la misma mesa de los deseos humanos; un Dios que, después de comer en nuestra mano, participa del mismo bienestar que el hombre; un Dios que encamina destinos e historia...
¡Por más que sean miríadas los que así lo han dicho, no es posible digerir tal pensamiento, aunque se encuentren adheridas millones de moscas crédulas a tal pastel!