A Atónito y a algún otro parecido.

Atónito es usted muy dueño de no gustarle mi modo de escribir. Me lo ha dicho muchísimas veces y me he enterado de sobra. Otra cosa es que no le haga el menor caso. Cosa que me permitirá. Y si no me lo permite es igual.

Puede usted convertirse en otro Ramblas y decir lo mismo mil veces. Allá usted. Yo le recomendaría no frecuentar un lugar que le desagrada pero tampoco tiene que hacer caso de mi recomendación. Como yo no lo hago de las suyas.

El Blog es lo que es. A unos les parece bien y a otros mal. Y eso son lentejas. Que se toman o se dejan. Lo que parece bastante absurdo es tomarlas personas a quienes le sientan mal y luego hacen una mala digestión.

Hay muchísimos Blogs. Para todos los gustos. A mí jamás me verán en los de RD que opinan de modo distinto al mío, y hay unos cuantos, diciéndoles que no me gustan nada, que las palabras que emplean les desacreditan, que como pueden opinar así. Pero evidentemente no somos todos iguales.

Ni tampoco se me ocurre decir a nadie en su casa como tiene que hablar y sobre que cosas. Hablará como quiera y de lo que quiera. Yo sólo critico lo que entiendo que no es católico en los católicos o lo que me parece una agresión al catolicismo. Y naturalmente según mi opinión. No según la de otros. O según la que otros quisieran que tuviera.

Supongo que estará convencido de que no me va a convertir a su modo de ser y de pensar. Y si abrigara esa idea me apresuro a desengañarle.

Tampoco tiene usted que decir ¿fantasmadas? sobre las armas. Que sirven para más cosa que para matar. Por ejemplo para defenderse de una agresión injusta. O para defender a otros que son injustamente agredidos. Cosa que no es mala sino muy buena. Con ellas se puede ejercitar también la caridad. ¿No lo entiende? Pues allá usted.

La Iglesia ha pensado otra cosa distinta de la suya. Pero tampoco se la voy a explicar. Sólo tiene que instruirse un poco.

Saludos cordiales.
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