Cincuenta años de "Vida Nueva".
Nunca compartí sus criterios. En días en los que la respaldaba la mayoría del episcopado español. Pero como fuente de información, por supuesto que llevando al agua a su molino, era extraordinaria.
Después dejé de leerla. Lo que sólo se podía encontrar en ella aparecía ya en otros muchos sitios. Y apenas presté atención a debates internos que hacían cambiar frecuentemente de director. Hasta me parece recordar que cubrieron en algún momento ese puesto el jesuita Pedro Miguel Lamet y la religiosa Ninfa Wyat. Ninguno de los dos me interesó nunca nada. Y si estoy equivocado en atribuirles la dirección pues retiro lo dicho. Salvo lo del escasísimo interés por sus personas.
En vísperas del cincuentenario han nombrado director de la publicación a Juan Rubio. Le he mencionado en este Blog numerosas veces. Y siempre cum laude. Cuando llevaba un Blog colega del mío en Religión Digital era el suyo paradigma de información, de buen sentido, de inteligencia y de eclesialidad. Jamás ningún otro consiguió una información de una Iglesia local que se le acercara. Ni remotamente.
Como colegas le conocí, y mi admiración por sus cualidades personales y mi afecto él son imborrables. Vivimos en Andújar, mi mujer y yo, un día inolvidable. Que él se encargó en prolongar.
Pienso que "Vida Nueva" no puede estar en manos más inteligentes. O la salva él, en la dificilísima coyuntura de estas revistas eclesiales, o no la salva nadie,
Pues, en el cincuenta aniversario de la revista mi felicitación por haber llegado a esos años aunque Juan bien sabe de mis discrepancias con ella y con él en algunas cosas. Que la amistad hace fáciles y cordiales. Y tema de charlas amistosísimas.
Y ahora viene lo que quería decir con este artículo. José Celada nos dice, lo tomo de Periodista Digital, que ningún obispo, en activo o emérito, ha querido participar en el cincuentenario. En algunos, eméritos, no lo entiendo, porque "Vida Nueva" es lo que ellos crearon. Y no está en estos momentos, por algún número que he visto, en su más radical posición.
Querido Juan, si hay alguien que pueda conseguir el reencuentro ese eres tú. Porque sé que lo quieres sin traicionar la línea de la revista. Yo puedo estar en un extremo, tú tal vez en otro, y qué fácil es disfrutar de unos vinos en la amistad discrepante. Aunque todavía no me he enterado que discrepancias tenemos tú y yo. Cualquier día me lo cuentas. Que tenemos una comida pendiente.
Estoy convencido, y sé que tú también lo estás, de que no cabe una revista eclesial al margen de los obispos. Porque sin ellos no hay Iglesia. Yo les he dicho barbaridades. Tú siempre has sido mucho más prudente. Seguramente porque tu inteligencia sea muy superior a la mía.
No te digo que intentes acercarte a los obispos porque eso lo tienes muy claro. Siendo siempre, por supuesto, Juan Rubio, mi amigo.
Si mañana muriera "Vida Nueva" yo no lo iba a sentir por ella. Pero sí por ti si fueras su director en ese momento. Haz un revista de frontera, qué seguro que es lo que te apetece, pero consigue, y a nada que te esfuerces lo conseguirás, que lo que tienes entre manos no sea algo en lo que no se quiera significar ningún obispo de España. Para eso ya tenemos a la Juan XXIII.
Felicidades por los cincuenta en un día en el que yo sólo cumplo dos. A mi edad y con estos pelos.
Enorme abrazo.