Ayer falleció, recién cumplidos los 93 años, el cardenal Antonio Innocenti, nombrado en 1980 nuncio en Madrid.
A él le tocó iniciar el cambio del episcopado español tras el funesto paso de su antecesor Dadaglio.Y con él declinó precipitadamente la estrella de Tarancón.
Después pasó a presidir la Congregación del Clero (1986)y la Pontificia Comisión Ecclesia Dei (1991-1995). Pienso que no destacó especialmente en el Colegio cardenalicio aunque sí siempre como excelente persona.
Perdidos en 1995 sus derechos electorales, el largo pontificado de Juan Pablo II no le permitió ejercerlos nunca. Su muerte no introduce en el Sacro Colegio más variante que la de su desaparición. A su muerte era el cuarto cardenal más anciano de la Iglesia, sólo superado por Mayer (97 años), Tonini (94( y Swiatek (93).
Hoy hay 77 cardenales sin derecho a participar en un cónclave por haber cumplido ya los ochenta años. De ellos cuatro son españoles: Navarrete, Álvarez, Carles y Martínez Somalo. Han fallecido este año seis cardenales: el ghanés Dery, los mejicanos Suárez Rivera y Corripio, el también africano (Benin), Gantin, el colombiano López Trujillo y ahora elitaliano Innocenti. Todos ellos, menos López Trujillo, mayores de 80 años.
Descanse en paz.