Primer cumpleaños.

Hoy, 15 de febrero, este Blog cumple un año.

Cuando José Manuel Vidal me ofreció esta página no tenía ni idea del fregado en el que me metía. En este tiempo he hecho no pocos amigos, aunque a muchos de ellos no les conozca personalmente, unos cuantos enemigos, y miles de lectores.En España y en el mundo.

El trabajo que se invierte en estos espacios de internet no es remunerado económicamente. Se hace por aficiones o por convicciones. Creo que es evidente que no soy un aficionado sino un convencido. Comprometido con mi Santa Madre Iglesia. Y así seguirá siendo mientras esto dure.

Desde esta torre se quiere prestar un servicio eclesial. De información, de opinión, de protesta en ocasiones. Y como corresponde a un seglar. Desde mi mayoría de edad en la Iglesia. Que no la tenemos porque el Vaticano II nos la haya reconocido. La tuvimos siempre. Desde los primeros días de la Iglesia.

Por supuesto que mis opiniones son discutibles. Y en ocasiones pueden ser equivocadas. En más de una ocasión lo he reconocido. Sinceras lo son siempre. No están pagadas por nadie ni al servicio de ninguna persona concreta. Del Papa abajo, ninguno. Aunque también todos siempre que compartan el amor a Cristo, a su Iglesia, sus dogmas, su doctrina, su moral.

Este año ha sido posible gracias a vosotros. A quienes habeís acudido con vuestros comentarios, en favor o en contra, con tantos saberes en tantas ocasiones, y a quienes lo leéis con tanta asiduidad.

Creo, también, que ha venido a dar un ámbito de libertad en la Iglesia a una inmensa mayoría católica que no se veía representada por unos portavoces de la antieclesialidad que usurpaban una opinión católica que ellos no sentían.

Pues eso es lo que hay. Lo que vosotros habéis hecho. Yo apenas he sido el catalizador de lo que sentís y de lo que amáis. Y también el cauterio de todo eso que irritaba a la gran mayoría católica pero de lo que nadie protestaba porque no sabía cómo ni dónde.

Un año en esto no es el año de vida de un niño. Que apenas balbucea papá o mamá. Nació ya mayor de edad aunque no se supiera si iba a ser viable. El año de vida, con sus resultados, ha demostrado fehacientemente que ya no va a parar nadie la voz católica de los seglares. Desaparecerá esta torre y la cigüeña que en ella anida. Pero surgirán, ya existen, otras mil torres y voces que proclamarán su gozo y su fidelidad eclesiales. Han terminado los años del silencio, de la indignación callada, del dolor sufrido en soledad. Llegan los del santo orgullo católico, de la proclamación de la fe, del encuentro y el compartir gozoso.

Por encima de mi lenguaje tantas veces extremado, de mis equivocaciones y deficiencias, creo que este año transcurrido contribuyó positivamente a la consolidación de una opinión católica donde antes sólo había silencio dolorido. Soy el primero en creer que no se cumple hoy el primer cumpleaños del Blog. Hoy es el día de vuestro primer cumpleaños. Pues, queridísimos amigos: Feliz cumpleaños.
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