Sevilla revolucionada.

Fray Carlos Amigo cumplirá los 75 años el próximo 23 de agosto. Falta pues casi un año para que eso ocurra. Y sería normal que se le prorrogara su mandato uno o dos años. Con lo que no debería haber cambio en Sevilla hasta finales de 2010 o 2011. Parece, por otra parte, que el cardenal se encuentra bien de salud y no hay por esos motivos prisa en su sustitución.
Don Carlos hasta el momento no ha querido obispo auxiliar. Algunos han dicho que porque no desea a su lado alguien que pueda hacerle sombra. No me lo creo. En primer lugar porque es difícil hacerle sombra al cardenal. Y en segundo porque es muy raro un auxiliar que haga sombra al residencial. En España no conozco el caso si exceptuamos a Uriarte con Larrea.
Hay obispos que desean auxiliares porque creen que los necesitan. Madrid y Valencia tienen tres. Barcelona uno, conservado en formol, porque Roma no acepta los que propone Nostach. También tienen un auxiliar Toledo, Oviedo, Bilbao y Getafe. Aunque una de esas diócesis no entendemos para que lo habrá solicitado dado el empleo que le da. Me parece uno de los casos más penosos de infrautilización de una persona sumamente valiosa.
Sevilla, Zaragoza y Santiago no los quieren. Sus arzobispos, al menos hasta el momento, piensan que pueden gobernar perfectamente sus diócesis con los medios ordinarios a su disposición. Sin necesidad de obispo auxiliar. En las restantes diócesis, salvo Málaga y Orihuela-Alicante, sería un derroche un obispo auxiliar. No me consta que Dorado o Palmero lo hayan solicitado. Y al malagueño, que mañana cumplirá ya dos años y tres meses de caducidad, lo que le va a llegar un día de estos es la aceptación, por fin, de su renuncia y no un auxiliar que se lo habrían nombrado a su sucesor.
Sevilla hasta hace unos días vivía sin sobresaltos los últimos tiempos de su cardenal. Se comentaban posibles sucesores pero más por entretenimiento que como eventualidad próxima. Hasta que de repente, y sin que sepamos bien por qué, todo se ha revolucionado.
Hubo un tiempo en que se hablaba de Don Juan del Río, obispo a la sazón de Jerez, como posible sucesor del cardenal. Pero ello sería a largo plazo. Su recientísimo nombramiento como arzobispo castrense, cargo del que todavía no ha tomado posesión, le ha marginado de la sucesión. Cobró entonces impulso el nombre de Don Juan José Asenjo, que lo está haciendo muy bien en Córdoba. Entiendo que es un candidato muy bien situado pero era algo así como decir que Casillas será el portero de España en el próximo campeonato de Europa. Es muy posible pero cuando toque se verá.
Desde hace un par de días se me han multiplicado las llamadas telefónicas y los correos privados con una única pregunta: ¿Es cierto lo de Sevilla? Confieso que mis primeras respuestas fueron una pregunta: ¿Y qué es lo de Sevilla?
Quienes me interrogaban daban por seguro un inmediato nombramiento en la archidiócesis hispalense. Aunque las soluciones eran distintas. Unos me aseguraban que Don Juan José Asenjo, obispo de Córdoba, iba a ser nombrado arzobispo coadjutor de Sevilla. Con lo que tenía la sucesión asegurada cuando se le aceptase la renuncia al cardenal.
No suelen gustar a los obispos los coadjutores. Esos sí pueden hacer sombra. Porque los sacerdotes y los fieles saben que en un plazo más o menos corto el coadjutor va a ser quien mande en la diócesis. Recordemos, por ejemplo los casos de Segura y Bueno Monreal, de Méndez y Sebastián, de González Moralejo y Noguer... Curiosamente todos andaluces. Lo de Don Marcelo en Barcelona fue ciertamente distinto. Y no por culpa de Modrego.
La otra versión es la de que el inmediato nombramiento iba a ser el de un obispo auxiliar. Podría ser que para enfrentarse a sus últimos tiempos de arzobispo de Sevilla el cardenal, que tiene ya 74 años, piense que le ayudaría un obispo como auxiliar. No es lo mismo su edad que la de Barrio o Ureña. También podría ocurrir que quisiera premiar con la mitra a alguno de sus colaboradores y para ello sería el mejor camino. Seguro que le es más fácil a Fray Carlos que le acepten como auxiliar a quien él proponga que el que nombren a su candidato obispo de Guadix, de Jerez, de Málaga o de San Sebastián.
Y ante la eventualidad del auxiliar, pánico generalizado ante la posibilidad de que pudiera ser el vicario general de la archidiócesis Francisco Ortiz. De quien podría ya escribir su biografía con todo lo que en este par de días me han contado desde muy diversas fuentes.
Por un lado me dicen que padece una grave enfermedad: insuficiencia mitral. Que sus años de rector del seminario hispalense fueron pésimos, que es uno de los grandes responsables de la situación de la archidiócesis y de su seminario que me dicen no es nada buena, que se multiplicaron los escritos desfavorables cuando se temió que pudiera ser nombrado obispo de Huelva por ir, según se me dijo, en la terna que fue a Roma. Y que ahora está removiendo Roma con Santiago a ver si le cae Jerez.
No conozco a Ortiz de nada. Es más, hasta estos últimos días apenas me habían hablado de él. Aunque cierto también que lo poco no era bueno. Ahora su nombre parece estar en muchísimas bocas. Por supuesto que sus defensores, si los hay, tienen abierto el Blog para que nos canten sus virtudes. Que tal vez las tenga. Varios de mis informantes son para mí desconocidos. No puedo responder de ellos. Pero tres de los que se han dirigido a mí me merecen mucha confianza. Y están aterrados ante la posibilidad.
Concluyo ya con otra versión que me ha llegado y que me parece inverosímil. No es que esté al caer un coadjutor o un auxiliar. Es que se van a nombrar un coadjutor y dos auxiliares.
Todas estas comidillas no son buenas para una diócesis. De ahí lo que vengo pidiendo siempre. Que se acepten las renuncias cuanto antes y en el mismo acto se nombre el sucesor o que se anuncie oficialmente que a tal obispo el Santo Padre le prorroga su mandato por lo menos dos años.