¡Vaya bombazo del arzobispo de Pamplona a las absoluciones colectivas!

Monseñor Sebastián no ha podido estar más contundente. Quien seguramente es la primera cabeza de nuestro episcopado, con toda su autoridad y con el mayor empeño del que es capaz, son sus palabras, prohibe "esas falsas absoluciones generales", abusivas, gravemente ilícitas y perjudiciales.

Y no cabe duda de que el sacramento es el mismo en Navarra que en Lugo o ,en Asturias o en Gerona. El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela se ha cargado una práctica abusiva y falsa, por desgracia demasiado extendida en España. Porque no declara la ilicitud y la invalidez en las diócesis sometidas a su jurisdicción sino la de esa forma de administrar el sacramento.

Aunque se nos ocurren dos cosas. La primera ¿qué van a hacer sus hermanos en el Episcopado que siguen tolerando tal práctica? Y la segunda, ¿por qué esperó tanto tiempo a manifestarse si lo tenía tan claro? Porque durante todo su pontificado supo, y toleró, ese abuso eclesial. Ahora, cuando está a punto de irse y hasta podría ser ésta su última carta pastoral, suelta el bombazo cuyo cumplimiento ya no va a ser él quien lo exija. O apenas tendrá unos meses para exigirlo.

Excelente el texto de su carta, monseñor. Ha estado usted clarísimo. Lástima que no la hubiera publicado bastantes años antes.
Volver arriba