Se ha abierto la veda del obispo.

Tantas y tan desaforadas reacciones la verdad es que me sorprendieron. Socialistas, comunistas y nacionalistas catalanes están que muerden. De los vascos todavía no he leído nada pero seguro que se incorporarán al coro de vírgenes violadas.
Pues no me quedó más remedio que ir a comprobar que era lo que les había indignado de ese modo. Y también me sorprendió la nota. Aunque a mí favorablemente. Quizá haya olvidado las anteriores y ahora no me apetece buscarlas. Pero esta me ha parecido mucho más clara. Mucho más entendible por el católico de filas.
No dice nada nuevo. Todo estaba dicho ya aunque tal vez no tan meridianamente. Al menos sobre algunos puntos. Al PSOE le escoció sobre todo lo del terrorismo pues quedan un tanto con el traserillo al aire. Y supongo que a Durán, Llisteri y el director de La Vanguardia lo del nacionalismo.
De Francisco Margallo, que supongo será un sacerdote madrileño abiertamente progresista, y si es otro, pues es otro, no se sabe que quiere decir porque no sabe decirlo. Yo soy capaz de llegar a entender que "la mayor parte de los ciudadanos", entre los cuales no estoy, ven en la conducta del "sector conservador del episcopado" a "mitad monjes mitad guerreros".
Pues si él lo cree, cómo si cree que los burros vuelan. Qué más da. Después dice que el acto del pasado 30 de diciembre no ya la mayor parte de los ciudadanos, en esta ocasión sólo aquellos "con capacidad de discernir", vieron en aquello "un acto político". Será que yo no tengo esa capacidad discernitoria.
Y remata esa serie de peticiones de principio con un párrafo absolutamente ininteligible. Incluso para aquellos capaces de discernir lo más abstruso.
Disciernan ustedes: "Ahora con este adoctrinamiento respecto al voto de los católicos que hicieron público ayer, ven (no sabemos si la mayor parte de los ciudadanos o sólo aquellos con capacidad de discernir) una gran contradicción, porque si han combatido insistentemente la polémica asignatura "Educación para la ciudadanía y los derechos humanos"". Y se ha terminado. Sin conclusión alguna. Parece que el "si" requiere una respuesta. No la hay.
Y este individuo escribe libros de Teología. Como los redacte de este modo incomprensible se los podría ahorrar. Porque no los entenderá nadie. Hay ocasiones en las que uno hasta siente vergüenza de ser compañero de Blog de estos asesinos del idioma y de la lógica.
Está de moda, y este Margallo es de los que se hacen eco de ello, culpar de los males presentes, entre ellos la nota de la Comisión Permanente, al "sector conservador del episcopado español".
Pues también me parece una estupidez. Los sectores deben tener alguna entidad. Yo creo que en las Vascongadas hay un sector independentista y otro que no lo es. Y cabe hablar de ellos. Seguro que en Madrid habrá también algún centenar de personas partidarias de ETA. Pero hablar del sector etarra de la Comunidad madrileña parece una estupidez.
En la discusión de la nota de la Comisión permanente participaron 19 obispos. Y la discusión fue larga, De cuatro o cinco horas. Pero una vez concluida la aprobaron 17, uno votó en contra y otro en blanco. Con lo que parece que lo del sector conservador debe entenderse como la inmensa mayoría. Y el otro "sector" algo así como la cagarruta de una mosca.
Sería en cambio bueno saber quien fue el que votó en contra y el que lo hizo en blanco. ¿El cardenal Martínez? ¿Sánchez? ¿Dorado?
Por supuesto que se aceptan opiniones.
Y ante ese abierto enfrentamiento con la Iglesia no necesito decir con quien estoy. Evidentemente con la Iglesia.