Muy bien.

Da gusto cuando uno puede hablar bien de algo. Hoy quiero hacerlo del programa religioso dominical de la Segunda Cadena de Televisión Española. Que me parece excelente.Y el que acabo de ver hoy, de los mejores.

No me cayó bien la sustitución del anterior presentador por una chica, ciertamente muy guapa, pero que creía no iba a estar a la altura. Me equivoqué. Me parece una magnífica profesional, que sabe muy bien lo que hace y lo que quiere, y siempre desde unas concepciones profundamente católicas. Son escasísimos los invitados que chirríen algo. Me parece de sobresaliente cum laude. Ahora no recuerdo su nombre pero seguro que algún amable lector nos lo dirá. Mi felicitación a ella por lo magníficamente que lo está haciendo y a quien la haya designado para ese puesto. Si a nada que se esfuercen se puede dar en la diana, ¿por qué entonces tanta mediocridad en tantos puestos para los que parece se busca exprofeso a quien lo va a hacer peor?

El programa de hoy fue sobre la diócesis de Mondoñedo-Ferrol con motivo de un encuentro de familias. Muy bueno. Y, sobre todo, muy eclesial.

El testimonio, que es el breve programa siguiente, lo dio hoy el sacerdote Jesús de las Heras, director de Ecclesia. Y también me pareció excelente. Aunque en este programa, en ocasiones, si bien las menos, se escucha alguna tontería. Hoy ciertamente no. Estuvo francamente bien. Lástima que unas palabras tan sacerdotales no fueran acompañadas de un signo externo de sacerdocio.

La misa me descubrió a un cura vasco sorprendente. Creo recordar que se llama Salvador García San Emeterio. Y dedica sus vacaciones a acompañar a la Vuelta Ciclista a España. También me causó muy buena impresión. Y muy buena la homilía. Con mención expresa a los últimos atentados y a las víctimas. Durante la misa, de campaña, que celebró dignísimamente, cayó un diluvio. Nunca había visto una casulla tan calada. Como si Dios hubiera querido asociar a quienes acudieron a misa a las inclemencias del tiempo que tantas veces hemos visto sufrir a los ciclistas. Creo que Sandokán ha mejorado a López Sobrino notablemente. Aunque los conocimientos sobre arte de este último fueran muy ilustrativos.

Yo suelo apagar la televisión al concluir la misa. Pero hay otro programa, titulado Pueblo de Dios, que hoy he visto. Dedicado a Don Carlos Osoro, arzobispo de Oviedo, con mucha participación de Don Gabino Díaz Merchán, arzobispo emérito, y de Don Raúl Berzosa, obispo auxiliar. También me pareció muy bueno en su realización y en su propósito de acercar a los obispos, generalmente muy desconocidos, al pueblo. Éste de hoy lo ha logrado muy bien. Y me va a permitir Don Carlos un consejo: usted que viaja tanto, póngase el cinturón de seguridad siempre. Además de que le puedan multar por no llevarlo, le puede salvar la vida.

Enhorabuena pues a los responsables de esta presencia de la Iglesia en Televisión. Lo están haciendo francamente bien.
Volver arriba