Otro artículo en Religión Digital poniendo al obispo de Tenerife de chupa de dómine. Este se titula
Idiotez espiscopal supina y lo encontraréis en
La bandera de Adios Ayer.
Personas de distinta mentalidad y edades, yo soy sin duda el decano, coinciden coinciden en la calificación del obispo. Que puede sentirse orgulloso de tanta unanimidad.
Veo por Adios Ayer que hasta se han impreso carteles en contra de Bernardo Álvarez Afonso. Antes eso era causa de deposición de un obispo. El
odium plebis. Y lo que debe tener más satisfecho a este bobo al que le debió tocar la mitra en una rifa es que todas las protestas contra su persona son de católicos. Mientras que deben estar encantados con él los masones, tan abundantes y activos en sus islas, los ateos, los contrarios a la Iglesia. Siga así y ya verá como le va. Yo no puedo desposeerle de su título de obispo, que llevará con ignominia hasta que comparezca ante Dios a dar cuenta de su vergonzoso episcopado, pero puedo darle uno, ciertamente a título personal pero me da la impresión, por lo que voy viendo, que bastante compartido. El de obispo mamarracho.