Están que echan las muelas. Lo que me divierte.

El primero es el de la resurrección de la Inquisición. Que es una estupidez. No pretendo hogueras, castigos, autos de fe... Simplemente que no nos tomen el pelo. Yo respeto muchísimo todas las opiniones. Y los modos de vida. Lo que me fastidia es que pretendan engañarme. Si lo que pretenden venderme por liebre es gato me cabreo. Lo que no me ocurriría si el vendedor anunciara que era gato lo que suministraba.
Los hay que se ponen muy nerviosos cuando queriendo colocar como un pura sangre a los incautos una mula vieja y averiada alguien les señala que eso es una estafa. Y eso no es ninguna inquisición. Es simplemente poner las cosas en su sitio.
Se les ha terminado el ir de católicos minando a la Iglesia. Ya todo se sabe. Y muchas cosas más que se van a saber. Internet ha acabado con aquella situación en la que los demoledores pasaban por constructores, los necios por sabios y los herejes por profetas. Ya todo el mundo sabe quien es quien. Frente a un silencio generalizado hoy se alzan mil voces desenmascarando a los furtivos. Y eso les ha sacado de quicio. Y si además pones de manifiesto que esos como cazadores furtivos son malísimos y no cobran ni una pieza pues se les hunde el chiringuito. Pues, se pongan como se pongan, son cada vez menos y más viejos. La orquesta antigua en la que los mismos ensalzaban a los de siempre ya todo el mundo ha visto que es un coro desafinado de momias a los que no va a escuchar nadie.
Entonces, y viendo que se les termina el momio en el que habían vivido hasta hoy, recurren a la estupidez del cómo te atreves a juzgar. A ver si me asustan con lo de que voy a ser juzgado. Ellos, tan antiliteralistas en todo, en esto son más literalistas que nadie. Pues el juicio nos lo ha dado Dios para algo. Y si en un concierto la orquesta desafina no incumple ningún mandamiento divino el que diga que esos músicos son muy malos. Ni el que protesta en un restaurante porque el vino esté picado. Pues vosotros tocáis mal y el vino se os ha pasado. El que calle ante ello, os aguante el concierto y se beba ese vino no es un buen católico, es un imbécil. Y el que os señale lo que sois y lo que vendéis está haciendo una obra de caridad. Con vosotros mismos por si conseguís afinar las voces y tirar esas botellas que no hay quien beba, y con los demás. Que inadvertidos podrían acudir a oir una orquesta malísima y con ello tomar ojeriza a la música o tener molestias gástricas bebiendo un vino que no está en condiciones.
¿Qué os lo digo poco amorosamente? Pues tal vez sea el único modo de que lo entendáis. Y da la impresión de que así es. Porque entenderlo parece que lo habéis entendido. Aunque os moleste tanto.