Guillermo Juan Morado nos cuelga hoy el escrito sobre la Cuaresma del obispo de Urgel, copríncipe de Andorra. Ya que lo traiga quien lo trae, responsable de un espléndido Blog, indica que es bueno.
Ciertamente lo es. Siempre he sostenido que monseñor Vives es un buen obispo. Y un inteligente y ortodoxo obispo. Si un día se desvinculara de ese catalanismo estéril que ha llevado a la Iglesia en aquella región a la agonía, tendríamos en él a un excelente prelado y seguramente al sucesor de Martínez en Barcelona.
Pero tiene que dar ese paso. Ser un obispo católico, que lo es, un obispo catalán, que también, pero no un obispo catalanista. Aunque, si se confirmaran los rumores, iba a tener un difícil contrincante. En el nuevo obispo de Lérida. Tan católico como él, tan inteligente o más que él, tan catalán como él y sin ese virus estéril del catalanismo.
Ojalá aprenda lo que le están poniendo de manifiesto los datos de la Iglesia en Cataluña y sea la gran figura de la Iglesia en esa región. Para lo que está capacitado. Sólo tiene que desprenderse de la barretina excluyente.