A ver si se enteran porque entre bobos anda el juego.

Sé que es inútil porque no dan para más. Pero de vez en cuando conviene repetirlo aunque solo sea para que alguno se vea retratado en ese extraordinario cuadro del genial Velázquez.

La inmensa mayoría de las personas que acuden al Blog tienen clarísimo que los artículos responden a mi opinión. Les gustan o no les gustan. Están en su absoluto derecho. Y los comparten mucho, algo o nada.

Y nos encontramos con la primera incoherencia. La mayor parte de los que llegan y son radicalmente contrarios a lo que aquí se dice piensan que esto no les interesa nada y se van con la música a otra parte donde se sientan a gusto. El 99% sin decir nada y un 1% diciendo que se van y expresando su disgusto por lo que aquí escribo. Esos son coherentes. Y no quieren perder el tiempo con lo que no les interesa o llevarse berrinches. Los incoherentes son los que repateándoles todo lo que aquí se dice no saben vivir sin el Blog y aparecen día tras otro.

Y con unos argumentos tan repetitivos que son únicos. En algunos casos es mero insulto. Y nada más. Porque no saben hecer otra cosa. Si son impresentables los borro y en otro caso ahí se quedan para que los muchísimos lectores normales se enteren que hay seres así.

Luego están los argumentillos por llamarles algo. Y que tan redundantes sólo indican una única neurona en el cerebro que cada vez que rebota da el mismo eco.

Que no contrasto cuando ellos desconocen el significado de ese verbo, que no tengo caridad siendo sus personas modelo acabado de esa falta, que escribo muy mal y me lo dicen con espantosas faltas de ortografía, que no trato igual a los que según ellos son mis amigos que a los que no lo son y cada uno de sus escritos es de una absoluta parcialidad en favor de sus amigos poniendo en la picota a los que no lo son, o que hago una salsa rosa o un tomate eclesial cuando las únicas marujas lectoras son ellos. Todo una puro incoherencia.

En el fondo, aun sintiéndose más demócratas que Riego, son auténticos dictadores. De la laya de los peores comunistas o nazis. O se piensa como ellos o no se tiene derecho a escribir. Pues que con su pan se lo coman.

Hay comentaristas, a quienes agradezco mucho su presencia, que disienten de lo que yo digo. Y lo exponen y lo argumentan. Perfecto. El resto de los lectores coincidirán conmigo o con ellos. Yo puedo criticar a un obispo o a un teólogo. Y digo por que. Si alguien dice que el obispo criticado por mí es un dechado de virtudes y además las expone cualquiera que nos lea se puede quedar con lo mío o lo contrario. Pero si el argumento es que soy un canalla por criticar a un obispo, como insulto estará muy bien, pero nadie pensará que el obispo defendido vale algo. Y ni siquiera que yo por eso sea un canalla porque todo el mundo sabe que hay obispos criticables. Por ejemplo los pederastas.

También creo que el simple exabrupto no conduce a nada positivo para sus intenciones. Porque los masokas que aborreciendo el Blog vienen todos los días ya me tienen por canalla y no necesitan confirmaciones y los miles y miles de personas normales que son los leyentes habituales no van a dejar de serlo por un insulto más y tan poco original.

He conseguido, no sé bien por que, un Blog de referencia. Que se lee en muchísimos sitios y por muchísimas personas. Si no fuera prudentísimo, mis enemiguillos se quedarían asombrados con que sólo mencionara el nombre de cincuenta de mis habituales lectores.

Sé que soy inteligente, brillante, que escribo bien y que cuando quiero, tal vez con demasiada frecuencia, tengo bastante mala milk. Sin eso, y sin un trabajo diario, serio, documentado y con mucha información, el Blog, que dentro de tres días cumple su segundo aniversario, no habría alcanzado las cotas a las que llegó.

Con lo dicho, el viernes no conmemoraré los dos años de vida en internet. Cerrados con más de tres millones trescientas mil visitas. Que esta año, si Dios quiere y me da vida, llegarán a las cinco millones y se acercarán las seis.

Como comprenderéis, ante eso, que muy pocos Blogs de Periodista Digital podrán igualar, mi vanidad está más que colmada y el ladrido de un gozquecillo palleiro me la refanfinfla. Me encantarían contrincantes de más categoría. Con quienes pudiera batirme en un duelo más igualado. Y entre caballeros. Darle una patada en el trasero a un mindundi hasta me parece poco caritativo. Pese a que como decís ando tan escaso de esa virtud.

Aunque sé que es inútil, os lo digo por vuestro bien. Si es que en el fondo os quiero. Y si tanto os fastidia el Blog os vais y nadie os echará de menos. Las visitas que perdería con vuestra ausencia serían una gota en el mar. Y al imbécil que cree que con eso perdería un céntimo de euro que sepa que en Periodista Digital no me pagan absolutamente nada.
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