Colores

El otro día veía un pequeño reportaje sobre los colores, cada uno con su expresión propia, con su dinamismo y significado. Los colores llenan constantemente nuestra vida y en algunos casos son como reflejo de nuestro estado de ánimo.

Las cosas tienen su color propio, la naturaleza misma está repleta de los más diversos colores, en ocasiones incluso tan contrastados que al contemplarlo los colores parecen salidos de la mano de un niño lleno de ilusión. En general las personas captamos los colores de las cosas, nuestra forma de visión supera el blanco y negro, y cada cosa que nos rodea se tiñe de color. Pero cada cosa es como es y poco o nada podemos hacer para cambiarla de color. Sin embargo es posible en ocasiones que nuestra forma de ver pierda o gane en luminosidad según nuestra forma de mirarlo.

Hay días en que los colores nos llenan con su alegría y en otros momentos es como si les faltase el sol. Y quizás lo que nos falta es dejar que la luz de Dios llene nuestros ojos para ver acertadamente todo según su verdadero color, tal como él lo ha dispuesto sin acentuar los tintes, sin borrar lo bello, sin ofuscarnos en lo que captamos oscuro, sino captando la hermosura de su obra creadora. Texto: Hna. Carmen Solé.
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