Fe es seguridad

Hoy me he levantado más tarde, justo para ir a Misa. Siempre tengo tiempo de hacer un rato de oración personal antes de la Misa, tiempo que dedico a leer y meditar la liturgia del día y que sorpresa me he llevado al escuchar la lectura: “Hermanos la fe es seguridad de lo que se espera y prueba de lo que no se ve...” (Hb.11, 1-2. 8-19).

Marie Poussepin, nuestra Fundadora, fue una mujer inquebrantable en su fe, firme en la esperanza y generosa en la caridad; ella supo esperar contra toda esperanza, su confianza en Dios la hacía inaccesible al desaliento. Saber que alguien me ha precedido y quedarme en el intento; seguir confiando en mis propias fuerzas que nada valen y dejar de avanzar, dejar de abandonarme en Dios que todo lo puede... ¡menudo desastre! ¿No?

Mientras escribo este artículo pienso en la frase de la carta de San Pablo a los Hebreos: “Fe es seguridad de lo que se espera”. Esperar implica tener paciencia, implica tener la confianza puesta en aquello que anhelamos, en nuestro objetivo, nuestra ilusión. Podemos esperar pacientes a que cuando llegue el momento oportuno tendremos, sólo si Dios quiere, sólo si nos conviene, aquello que pedimos con fe.

“La fe es prueba de lo que no se ve”. Dios nos prueba, ¡sin duda!, a veces nos facilita las cosas y otras veces se “esconde” para probarnos y para que seamos capaces de demostrarle que confiamos en Él. Muchas veces no lo veremos, no lo sentiremos cerca… entonces será el momento de reconocer que sin Él no podemos nada, necesitamos su gracia y con buena voluntad acrecentaremos nuestra fe y experimentaremos también su presencia en nuestras vidas. Texto: Silvia Ponce, aspirante.Foto: Sor Carmen Solé.
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