Suquía, el Gorvachov de la Iglesia española Rouco, general de un ejército al ataque

(José Antonio Fortea).- Y así las cosas, llegó monseñor Rouco. Monseñor Rouco añadiría algo a esa visión realista suquiniana: añadiría la convicción de que hay que actuar en la sociedad del modo más contundente posible. Rouco supone un cambio en el modo de hacer las cosas. Él es como un general de un ejército espiritual que entiende que no sólo hay que defenderse, sino de que hay que atacar con todos los hombres y armas disponibles. Rouco es el primer arzobispo que ha comprendido que la lucha por el alma de la sociedad se libra con batallas bien organizadas y no sólo con buenas intenciones. Por eso Rouco es tan criticado y ridiculizado.

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