Asistió el embajador ruso Alexander Kuznetsov La comunidad Ortodoxa Rusa en Madrid celebra su 250 aniversario con un concierto

El pasado domingo, en el centro cultural madrileño Eduardo Úrculo, tuvo lugar un concierto, organizado por la parroquia de la Iglesia Ortodoxa Rusa, para celebrar los 250 años de la presencia de esta Iglesia en Madrid.

Se consiguió reunir pianistas, violinistas y violonchelistas rusos del más alto nivel de todas partes de España. La sala se llenó -tanto de público madrileño como representantres de la diáspora rusa.

"Este concierto es un acto de agradecimiento a la ciudad y al país por dos siglos y medio de vida pacífica de nuestro comunidad en Madrid", dijo el organizador del concierto, el párroco, Andrey Kordochkin, dirigiéndose al público al inicio del concierto.

"También estoy agradecido a los músicos que han venido de diferentes ciudades para hacer una ofrenda musical a Santa María Magdalena en el día que dedicamos a su memoria según nuestro calendario litúrgico", dijo el padre Andrey. "Los conozco no sólamente como intérpretes talentosos, sino también como fieles de la Iglesia de Cristo. En Santiago de Compostela, Oviedo y Sevilla, fueron ellos los que formaron las comunidades Ortodoxas".

Al concierto asistió el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Federación Rusa en España, Alexander Kuznetsov, quien también dirigió al público unas palabras de apertura, destacando la importancia de la cooperación entre la Iglesia y el Estado.

La historia de la Iglesia Ortodoxa Rusa en España se remonta a 1761, cuando la parroquia, dedicada a Santa María Magdalena, con un sacerdote residente, fue establecida en la Embajada de Rusia. La figura más interesante de este período fue el padre Constantino Kustodiev, deán de la parroquia desde 1865 hasta 1870. Era miembro del Ateneo, y su colección de «Cartas desde España», publicada en la "Revista Ortodoxa", es un interesante relato de la vida en España durante el siglo XIX desde el punto de vista de un ruso.

En 1882 la iglesia fue cerrada, y los iconos fueron enviados a Buenos Aires. Se han conseguido localizar en una parroquia argentina, perteneciente al Patriarcado de Antioquía. Tras mantener negociaciones, los ortodoxos de la tradición siríaca están dispuestos a devolver el icono de Santa María Magdalena a su antiguo hogar en Madrid. Un acto solemne tendrá lugar este año con esta finalidad.

Después de la Segunda Guerra Mundial los pocos rusos que viven en Madrid, se reúnen en una capilla en la casa de los Grandes Duques Romanov, antes de la construcción de ninguna iglesia griega. La parroquia de la Natividad de Cristo se fundó hace 10 años, en 2001.

Se trata de una comunidad plurinacional; sus miembros proceden de Rusia, Ucrania, Moldavia, Georgia, junto con algunos miembros españoles. En julio de 2010 se concedió una parcela en en la Gran Vía de Hortaleza para construir una iglesia. La construcción está previsto que empiece este mismo año.

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