Ante la reforma de la Ley de libertad religiosa que quiere llevar a cabo el Gobierno español, la Alianza Evangélica Española contempla con cierto escepticismo este movimiento porque denuncia que no se haya buscado el consenso suficiente, tal y como sí se hizo en el momento de elaborar la Ley actual.
Por otra parte, el secretario general de la AEE, Jaume Llenas, se reafirma en que es necesario llevar al debate y el diálogo los contenidos de la ley en estos momentos antes de que se cierre la propuesta ya que, posteriormente, será más difícil cambiar o modificar los puntos. Debate en el que tanto la Dirección General de Relaciones con las Confesiones como la FEREDE (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España) recibieron el ofrecimiento de la AEE de aportar su punto de vista. “A pesar de haberse acogido en teoría esta oferta luego no se ha llevado a la práctica”, explica Llenas en las múltiples reuniones que ambas entidades han tenido en este aspecto.
Desde la falta de conocimiento real de lo que se está gestando, el Secretario General de la Alianza Evangélica Española y miembro de la Junta Directiva de la Alianza Europea, Jaume Llenas, considera que la propuesta de reforma del Gobierno podría ser provechosa o perjudicial dependiendo de los pilares en los que se fundamente y la forma en que se aplique la misma Ley.
El secretario de la AEE manifestó cierto escepticismo en que la nueva ley pueda realmente ser provechosa para los evangélicos: “Pensamos que quizás esta reforma no lograría ser para mejor, porque en este caso, no se ha buscado el consenso suficiente que se buscó para afincar la Ley anterior” –dice Llenas.