Sarah Palin

EDITORIAL

John McCain ha escogido como compañera de fórmula a Sarah Palin, una mujer con no mucha experiencia política, que se crió en la iglesia pentecostal, y que es la candidata republicana a la Vicepresidencia de los EEUU de América.


Dejando al lado temas de toda índole que han copado los titulares y análisis sobre la figura de Palin, vamos a centrarnos en un aspecto concreto de su trayectoria.

Palin lleva dos años gobernando Alaska, pero antes fue alcaldesa de Wasilla, un pueblo de 8500 habitantes. En dicha alcaldía destacó al denunciar por igual la corrupción demócrata como republicana, acto que en su momento le complicó su carrera y vida políticas, aunque a la larga le ha servido para que Mc Cain se fijase en ella.

Cuando hablamos de corrupción, y a pesar de ser Alaska un lugar periférico de EEUU, recordamos el negocio petrolífero que allí existe, con sus “petrodólares” correspondientes. Es decir, la corrupción no es la de pequeños negocios y empresas domésticas.

Y ésta es la cuestión. La bella mujer se enfrentó a la bestia sin pararse a mirar el carnet del corrupto, incluyendo a su propio partido.


Pueden leer aquí el Editorial completo titulado Sarah Palin de la revista Protestante Digital.
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