El reo: Dietrich Bonhoeffer

JUAN ANTONIO MONROY

El reo, por Daniel Jándula, Ediciones Noufront. Sta. Joaquina de Vedruna, 7; 43800 Valls, (Tarragona), Tfno. 977 606584, 269 páginas.


Cuando conocí a Daniel en Barcelona, con motivo de la constitución de la Alianza de Escritores y Comunicadores Evangélicos, me llamó la atención su primer apellido y su profesión: Jándula, catador de café.

En el árabe dialectal marroquí que aprendí en el Instituto de Kemisset, al sur de Marruecos, Jandulá –con acento en la última letra- significa “gracias a Dios”: “El hamdul-Alá”. Un poco de moro debe tener este atrevido escritor nacido en la en un tiempo moruna Málaga.

Por otro lado, algo sé de los catadores profesionales de vino, pero mi incultura en el terreno del café es total. ¿Qué es un catador de café? ¿Un señor que va de Brasil a Cuba, de Colombia a Costa Rica cantando “que llueva café en el campo” y triturando granos con las muelas, o que pasa las horas de un hotel a una cafetería, de un restaurante a un bar, sorbiendo tacitas de café para determinar su calidad?

Si este trabajo le pesa, ya ha encontrado otro: autor de novelas históricas. El libro fichado al inicio de este artículo es una excelente novela, construida con una ciencia literaria original y verdadera. Sé muy bien que es del todo imposible agotar en una crítica, por extensa y rigurosa que sea, el contenido o siquiera los aspectos esenciales de una buena obra. Me bastaría con decir que el vientre del protestantismo español ha dado a luz un escritor de valía.

Pueden leer aquí el artículo completo de este escritor y líder protestante internacional, titulado El reo: Dietrich Bonhoeffer
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