Berzosa anuncia que el nuevo arzobispo «está al caer»

Siete años después, la ceremonia volvió a estar presidida por Gabino Díaz Merchán, coincidiendo con el cuadragésimo aniversario de su nombramiento como arzobispo de Oviedo, si bien fue Berzosa como máxima autoridad interina el encargado de dirigirse a los fieles durante la misa.
El obispo recordó que en 2009 se cumplen 20 años de la visita al Real Sitio de Juan Pablo II, a quien recordó como «el Papa Magno» y cuyas palabras recuperó, a modo de decálogo, para definir Covadonga como «corazón de Asturias», «símbolo de la esencia de España», «cuna y garantía de fe» y «lugar privilegiado de oración». Berzosa consideró que el enclave «es una de las primeras piedras de Europa», y en este sentido señaló que «debe seguir siendo una aportación al patrimonio espiritual de la humanidad como símbolo hispano universal, raíz histórica de Europa y seguro de esperanza para el futuro».
Pidió también mantener su valor de «símbolo privilegiado de Asturias, capaz de superar divisiones, aislamientos provincianos o las tentaciones de pérdida de identidad en una globalización mal entendida». En opinión del administrador diocesano «Asturias no necesita reinventar sus símbolos referenciales», ya que tiene en Covadonga uno «completo, elocuente y unificador, no impuesto desde fuera, sino nacido en la entraña misma de nuestro origen». Destacó igualmente la necesidad de que el Real Sitio siga siendo «seña de identidad inequívocamente cristiana».
«Ojalá sea este mes»
Coincidiendo con el inicio del nuevo curso pastoral, Berzosa aprovechó su intervención en la Basílica para pedir «al Señor y a la Santa Sede que nos envíen un nuevo pastor». Más tarde, en un aparte con los periodistas, apuntó que «nos llegan rumores fundamentados de que está al caer», si bien no supo precisar una fecha para el anuncio. «Ojalá sea dentro de este mes». Aseguró que la terna de nombres de la que saldrá el del próximo arzobispo de Oviedo «está en Roma», pero dijo desconocer quiénes la componen. «En una pregunta que le hizo personalmente don Gabino sobre si sabía quién iba a venir, don Carlos respondió que 'el mejor'. Pues lo mismo digo yo».
El obispo recordó la urgencia de abordar la renovación sacerdotal, por lo que llamó al presbiterio diocesano a «contagiar nuestra vida a las generaciones más jóvenes y descubrir nuevas vocaciones». El necesario rejuvenecimiento del clero al que aludía Berzosa, traslado directo de una preocupación manifiesta de Benedicto XVI, se hace evidente con datos como los reflejados en la revispa del Arzobispado de Oviedo, 'Esta hora', que recoge que el Seminario Metropolitano de Oviedo sólo recibió una preincripción para realizar estudios eclesiásticos en el centro durante el curso 2009-2010. Hoy el seminario tiene nueve alumnos, la tercera parte que hace una década.
En lo que respecta al Sínodo diocesano, recordó que actualemente el proceso «se ha detenido en el segundo nivel» de los cuatro que lo componen. «Hasta ahora ha trabajado la base, a través de los 1.200 grupos de trabajo que se formaron en todas las parroquias. Con ese material el nuevo arzobispo, cuando venga, reunirá a la asamblea sinodal y se hará el Sínodo. La cuarta fase será la publicación de las decretales, que marcarán por dónde quiere ir la Iglesia en los próximos años».
En la última parte de su homilía, Berzosa hizo hincapié en la labor social de las redes cristianas. «En estos tiempos de crisis debemos ser efectivos tanto en lo asistencial como en lo promocional». Pidió para ello «solidaridad con los más pobres en todas las pobrezas que hoy se están detectando, no sólo desde el punto de vista material, sino también la pobreza de cultura, la pobreza espiritual y la depresión».
Envió un mensaje especial de cercanía a los parados y sus familias: «La Iglesia sigue estando, como siempre, muy cerca de ellos, de sus rostros, de sus apellidos, de sus angustias y sus preocupaciones». Para mantener este apoyo «a los más necesitados», pidió «apoyar decididamente a Cáritas en todos sus niveles como verdadero órgano eclesial de expresión y vertebración de la caridad en estos momentos de especial dificultad». Agradeció el apoyo de la sociedad y los organismos civiles a esta labor.