(RD/Agencias).-Las personas divorciadas nunca podrán comulgar porque viven en el pecado, afirmó hoy el presidente del Pontificio Consejo para la Familia de El Vaticano, el cardenal
Ennio Antonelli.El purpurado descartó que la Iglesia católica pueda cambiar su prohibición de dar el sacramento de la eucaristía a los fieles divorciados.
'La situación objetiva no está en línea con lo que en el evangelio está dicho con claridad:
Dios no quiere el divorcio, el segundo o tercer matrimonio', señaló.
El cardenal Antonelli agregó que la comunión exige, entre otras cosas, estar 'en gracia' según los postulados de la Iglesia y
quien está divorciado vive una 'deformidad objetiva' en este aspecto. 'No se puede falsificar el sentido de la eucaristía', enfatizó.
El
sufrimiento de estas parejas, ponderó, tiene importancia porque el primer paso es reconocerse como pecadores mientras es un problema cuando los hombres se autojustifican y buscan leyes morales a su medida.
Esa actitud de 'autosuficiencia' no busca la verdad y se aleja de Dios, argumentó Antonelli quien defendió el interés de la Iglesia de acompañar pastoralmente a los divorciados como a los matrimonios en dificultad.
'No se ve una rendija, es una situación que nos hace sufrir (no darle la comunión a los divorciados) pero es un pecado, por lo cual
las perspectivas de cambio de la doctrina son bien pocas', estableció.