El Cardenal Majella Agnelo defiende la acción de la "cruz y la espada" en Amazonia

Patricio Downes (RD).- El cardenal Geraldo Majella Agnelo, arzobispo de Salvador de Bahía, Brasil, apoyó la acción de las Fuerzas Armadas de su país en Amazonia, para defender la soberanía brasileña y las enormes riquezas naturales de la región. Destacó que la Iglesia Católica se encuentra allí, junto al Estado y a los militares en un trabajo que "tan bien ilustran la Cruz y la Espada, presentes en los blasones de diversas organizaciones militares visitadas", durante una gira que realizó por la zona, junto a otros obispos.
El cardenal brasileño, en una publicada en la página web de la CNBB (episcopado brasileño) dijo que observó en esa región privilegiada del planeta, "una bonita realidad que se presenta como un medio indispensable para el desarrollo integral y humano de Amazonia: la presencia competente y dedicada de las Fuerzas Armadas Brasileñas en la Amazonia".
El argumento del arzobispo bahiano viene a coincidir con la decisión de aumentar el arsenal bélico de Brasil, dispuesto por el presidente Lula Da Silva, para defender el patrimonio natural del país en Amazonia y recursos como el petróleo, con inmensas reservas en su plataforma continental.
Brasil busca construir su propio complejo militar-industrial y Lula dijo que el país defenderá las riquezas incalculables de la Amazonia, como sus yacimientos de uranio, un combustible estratégico para la matriz energética. También petróleo, gas, diamantes, oro y minerales valiosos para el uso militar.
En su nota, publicada el 10 de este mes en la página de la CNBB, el cardenal recordó que del 26 de agosto al 3 de septiembre pasado, viajó con arzobispos y obispos, más el arzobispo castrense de Brasil, al corazón de la Amazonia, llegando "especialmente en lugares accesibles solamente por aviones de la FAB".
Invitados por el Ministerio de Defensa, relató en su nota, "constatamos que, en verdad, poco sabíamos y que mucho hay que descubrir en esa tierra, tan distante, que se hizo fuertemente presente en nuestros corazones de experimentados sacerdotes".
Recorrieron, agregó, las organizaciones militares y las respectivas localidades de Boa Vista, Surucucu, São Gabriel da Cachoeira, Maturacá, Tefé, Tabatinga, Ipiranga, Guajará-Mirim, Porto Velho y Manaus.
"Constatamos con alegría que constatamos que, al lado de las acciones que están siendo cuidadosamente desarrolladas en el sentido de defender nuestra soberanía, mucho se hace para la elevación de la dignidad de la persona humana", agregó.
Dijo además que "sin duda, mucho hay que hacer y estamos seguros de las Fuerzas Armadas Brasileñas no medirán esfuerzos en cumplir bien la misión a ellos les compete. Otro aspecto que consideramos de mayor relevancia y que nos fue posible igualmente constatar, ha sido respecto a la integración de las Fuerzas Armadas con otras instituciones, como la Iglesia Católica".
En este punto, el cardenal confesó su emoción al observar "el apoyo mutuo que prepondera entre los militares, sus familiares y subordinados, y la Iglesia. Estado, Iglesia y Fuerzas Armadas al servicio del pueblo y del desarrollo de la Amazonia, conforme tan bien lo ilustran la Cruz y la Espada que se hacen presentes en los blasones de diversas organizaciones militares visitadas".
"Las informaciones y la vivencia de estos nueve últimos días nos ayudarán – y nos ayudaron – a tener más conciencia de la acción evangelizadora y de la importante historia de la Iglesia en esta región de extensión continental", agregó.
Majella Agnelo también dijo que "son muchas, en verdad, y eso lo verificamos con inenarrable alegría y sentimientos de profunda admiración, respeto y gratitud, a las realizaciones que fortalecen los proyectos y acciones de la Iglesia y de las Fuerzas Armadas Brasileñas, seguidores das pegadas, del ejemplo y del heroico testimonio de trabajo y amor al prójimo, bellísimo legado dejado por los misioneros y militares que fijaron las raíces del desarrollo en la Amazonia", reflexionó.