La Catedral de Málaga luce nueva piel

Así lo detalló ayer el arquitecto encargado de este proyecto, Juan José Jiménez Mata, quien destacó que "no sólo tenía un problema de impermeabilidad, por las grietas y las fisuras, especialmente entre la parte más antigua de la girola y el crucero y la nueva de las naves centrales, sino también el aislamiento térmico de las bóvedas, que provocaba grandes condensaciones y se creaban colonias de mohos, que deterioraban las fábricas de piedra".
Para ello, Jiménez Mata, responsable también de la rehabilitación de la Catedral de Cádiz, explicó que las obras han consistido en la superposición de una nueva cubierta sobre la anterior, "una segunda hoja" para que su "imagen original no cambiara" y se ha creado en su parte intermedia una cámara de aire para facilitar la ventilación de las humedades internas. "En cada bóveda, se ha colocado una base de láminas de plomo, "el sistema más noble de impermeabilización de edificios", y se ha rematado con un baldosín cerámico", concreta el arquitecto ganador del concurso de ideas que se convocó para esta obra.
Otro de los problemas que se ha atajado con esta intervención ha sido el encauzamiento de las aguas de lluvia, que discurrían de cualquier forma y se concentraban en zonas donde se producían encharcamientos y condensaciones. De esta forma, se ha canalizado el recorrido de estas aguas hasta acabar en los puntos de salida al exterior.
Casetones.
También se han repuesto los casetones sobre las bóvedas principales, con unos elementos cilíndricos, y han sido revestido de cobre –subrayó el arquitecto–, que ensalzó la importancia del Templo Mayor malagueño por formar parte "de una familia de catedrales", que completa una "secuencia cultural que dura muchos siglos", además de ser un enlace con otras catedrales andaluzas.
Por su parte, el obispo de la diócesis de Málaga, Jesús Catalá, agradeció a las instituciones su colaboración y recordó que la Catedral es un edificio patrimonial "construido en muchas fases". "Es un proceso muy largo y eso es lo que queremos conservar, un trabajo de muchos equipos", aseveró.
Jiménez Mata resaltó el "privilegio" que supone para un profesional trabajar en una catedral. Así, indicó que es una "suerte indiscutible", al tiempo que agradeció la confianza en su proyecto y en el resto del equipo.
Por su parte, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, expresó su satisfacción por la finalización de las obras. "Había que acabar con el espectáculo que daba la Catedral con la cubierta permeable".
El anterior obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto, agradeció "la generosa colaboración de las autoridades, tanto el Ayuntamiento, como el Ministerio y la Consejería", y destacó que aparte del valor cultural que tiene, "es el mayor tesoro que tenemos en Málaga".