Cinco años después, los ciudadanos barceloneses podrán desprenderse del toldo que cubría la
fachada principal de la catedral de la Ciudad Condal, y comprobar los trabajos de restauración que se han llevado a cabo en la misma, según ha informado el Arzobispado en una nota. No obstante, todavía no han concluido los trabajos en el templo.
Así, unas n
uevas vidrieras serán colocadas en un mes y medio, y continúan las
obras del cimborrio, que se prevén finalizar en un año. Esta actuación consiste en cambiar las estructuras de hierro que unen los sillares de piedra por titanio.
Una vez finalice se volverá a coronar el pináculo con la
escultura de Santa Elena, del artista Eduard Batista Alentorn, que data de 1910. La imagen se está restaurando y se puede ver en el claustro de la Catedral.
El templo agradeció la colaboración de los feligreses y visitantes, las administraciones y los patrocinadores de las lonas para hacer posible la reforma. Después de vacaciones se organizarán
actos festivos para celebrar la recuperación de la fachada.