Gómez Sierra justifica la fusión por la reordenación financiera a causa de la crisis

Cuenta B.L. en Abc que el presidente de Cajasur, Santiago Gómez Sierra, se posicionó ayer por primera vez sobre la fusión con Unicaja y Caja Jaén. La justificó aludiendo a la reestructuración que vivirá el sector de las cajas por la crisis. Eso sí, sostuvo que «Cajasur no desaparece. Sigue su andadura en una entidad más grande».

Sus palabras llegaron en un correo electrónico que dirigió a los trabajadores, y al que tuvo acceso ABC. En él, destaca que, pese a los esfuerzos de la Caja para mejorar sus indicadores los últimos meses, Cajasur ha tenido que optar por la unión. Así, señala que la «devastadora situación económica y los perversos efectos que la crisis de la construcción están originando en el sistema financiero internacional y español» han configurado un adverso panorama. Ante él, sigue, era «importante adoptar con celeridad acuerdos que situaran a la Caja en las mejores condiciones» para afrontar el futuro con «la máxima seguridad».

A nadie se le escapa que la exposición de Cajasur al negocio del ladrillo ha sido uno de sus principales problemas. La ha llevado a una alta tasa de morosidad -llegó al 6,55% al acabar marzo- que ahora está contenida en el 6%. No se puede olvidar que en el arranque de esta década en la actividad de Cajasur ganó cada vez más peso la construcción. Y ya en 2005 el Banco de España le abrió un expediente por la concentración de riesgo en la financiación inmobiliaria. El presidente de la entidad desde 2007 evita citar este lastre que ha tenido la Caja.

Sí apunta que Cajasur eligió «con la mayor libertad el itinerario ante la acuciante crisis financiera que desencadenará en los próximos meses una reestructuración del sector y no pocas fusiones. Teníamos la necesidad, común al 90% de entidades, de ir a un proceso de concentración».

En ese contexto, asegura que quiso anticiparse «a lo que se avecina» e inició conversaciones para hallar «un compañero de viaje para esta difícil travesía».

Por todo ello, explica, el consejo de Cajasur decidió este lunes aprobar el inicio de la fusión con Unicaja, de la que alaba sus «fortalezas: su modelo de gestión, solvencia y eficiencia». Eso sí, avisa, de que con este proceso Cajasur «no desaparece, sigue su andadura en una entidad más grande y más fuerte».

Además, recuerda que la futura Unicajasur será una de las cajas más grandes de España. Sostiene que la nueva entidad «logrará surcar la dura travesía con la máxima seguridad para bien de los clientes y muy especialmente para bien de todos vosotros [en alusión a los trabajadores]».

Y al futuro de la plantilla, a la que agradece su labor, también le dedica un párrafo específico. Dice que son los empleados los que «habéis capitalizado nuestras máximas preocupaciones en estas negociaciones». Indica que se han sentado las bases para la «acomodación tranquila y ordenada» de las plantillas de Cajasur y Unicaja, garantizando para Córdoba una co-sede financiera. Otro de los puntos que se han tenido en cuenta han sido los clientes con la vista puesta en que la nueva caja «no sólo mantenga líneas de inversión o servicios», sino que se «reforzarán».

Igualmente, dedica un apartado especial a la labor de la Obra Social (OBS) de Cajasur, que arrastra tras de sí una historia de «siglo y medio». Resalta los «importantes» compromisos alcanzados en esta materia: «Córdoba tendrá una importante dotación que permitirá que Cajasur siga muy presente, mediante la nueva entidad, en la vida de los que más lo necesitan».
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