Monseñor Cases: "Toda Canarias se ha cubierto con un manto de dolor"

El obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, destacó en su homilía que a las familias afectadas «les ha llevado y les lleva en el corazón toda Canarias y toda España». Visiblemente emocionado, Cases relató su encuentro con los familiares de los afectados durante los días siguientes al accidente (ver aparte) y dijo que desde el 20 de agosto «toda Canarias se ha cubierto de un manto de dolor, como toda España y como tantos y tantos lugares del mundo». Pero también desde entonces -dijo- no ha dejado de levantarse desde muchos corazones una encendida plegaria: «Abre nuestros corazones a la luz de la esperanza».
El obispo de Canarias, Francisco Cases, ha instado a los familiares de las víctimas del accidente de Spanair a seguir adelante y a que, a pesar del dolor, pongan su brazo "para que se apoyen en él otros", de manera que experimenten que "la propia vida sigue sirviendo para alguien".
Muy emocionado, se ha dirigido a una de las familiares: "¿Te acuerdas, amiga, cuando en la madrugada del 20 y del 21 me acerqué en IFEMA a ti y a tu familia y me dijiste: padre, viene usted en mal momento?".
"Tus ojos no hablaban ni de rechazo ni de reproche. Tu mirada acogedora solo hablada de dolor. Y te respondi temblando: hija, no pretendo nada, no vengo a convencerte de nada. Vengo solo a estar con ustedes con el silencio y la palabra. Vengo a recoger una lágrima y a recoger una queja dolorida", ha recordado el religioso.
"Desde el 20 de Agosto toda Canarias se ha cubierto de un manto de dolor, como toda España, y como tantos y tantos lugares del mundo", ha concluido Cases.
Al finalizar la Eucaristía, Don Felipe y Doña Letizia se acercaron a los bancos donde estaban ubicados los familiares de las víctimas del accidente y saludaron a cada uno de ellos, estrechándoles la mano, dándoles un abrazo y también dos besos. La emoción en sus Altezas y en los familiares era notable y algunos no pudieron impedir el llanto. Algunos de los afectados mostraron a los Príncipes fotografías de sus allegados, mientras otros les explicaban la situación por la que atraviesan. Poco antes, durante la liturgia, algunos se habían acercado a sus Altezas para darles la paz.
En total, más de un millar de familiares de las víctimas asistieron al acto religioso, en el que estuvieron presentes el jefe del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y el de Canarias, Paulino Rivero, así como el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, y un centenar de autoridades regionales y locales.
El público llenaba desde media tarde la plaza de Santa Ana, a los pies de la catedral grancanaria, y aplaudió a la llegada de los Príncipes, de Rodríguez Zapatero y de Rajoy, a quienes aclamaron en agradecimiento de su presencia para asistir al funeral canario por las víctimas del vuelo JK5022. A su salida, repitieron la ovación.
En la ceremonia también estuvieron presentes, entre numerosas autoridades, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez; el vicepresidente del Gobierno regional, José Manuel Soria; el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez; el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra, y de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo. También acudieron los presidentes de los cabildos, responsables de instituciones canarias y los alcaldes de los trece municipios de Gran Canaria en los que residían las 72 víctimas del vuelo de Spanair.
Un representante de la comunidad indostánica de Gran Canaria trasladó desde el púlpito su solidaridad y deseó la recuperación de los heridos, al tiempo que rezó una plegaria. Mientras, cerca de tres mil ciudadanos rebosaban la plaza de la catedral para ver el oficio, en un respetuoso silencio, a través de dos pantallas gigantes. Incluso, más de una docena de sacerdotes tuvieron que salir a la calle para dar la comunión a centenares de personas que lo pidieron.
En el templo también estuvieron presentes directivos de Spanair y pilotos de la compañía, con quienes conversó durante unos minutos el presidente del Gobierno de España mientras aguardaba a las puertas de la catedral la llegada de los Príncipes.
«Una página de solidaridad»
Rodríguez Zapatero, por la mañana, había afirmado que el «pueblo canario ha escrito una página de solidaridad que ayuda y reconforta a los familiares de las víctimas» del accidente aéreo de Barajas. Zapatero, que mantuvo un encuentro con los periodistas después de visitar la Oficina de Atención a las Víctimas de la Delegación del Gobierno, destacó también el «esfuerzo de solidaridad» de muchos colectivos de funcionarios, profesionales y voluntarios, «trabajadores anónimos» que, desde el primer momento, se pusieron del lado de los familiares.
El presidente del Gobierno reiteró su «condolencia y dolor» para con los familiares de las víctimas y volvió a insistir en Gran Canaria que España mantiene los «máximos estándares de seguridad aérea, comparables a los de los principales países europeos y del cualquier país del mundo».
El jefe del Ejecutivo insistió en la importancia de repetir «esta consideración aquí, en las Islas Canarias» por su dependencia del avión para cualquier desplazamiento. En este sentido, destacó que el Ministerio de Fomento «sigue con atención» la evolución de las compañías aéreas que trabajan con la Península y el desarrollo de los trabajos para mejorar las infraestructuras aeroportuarias.
Zapatero, además, mantuvo un encuentro privado con las familias de las víctimas de la tragedia aérea de Barajas en la sede de la Delegación de la Administración central en plaza de La Feria, según informó la agencia Acn.