Obispo de Chile contra el populismo electoral
Así lo indica la propia Cech, Episcopado de Chile, al reproducir la carta del obispo auxiliar de Santiago ante el artículo editorial del diario El Mercurio en su edición del 3 de septiembre de 2009. En su carta al diario, ratificó el derecho de la Iglesia a opinar y consideró un "acto de discriminación" el intento de separarla o marginarla de la sociedad civil.
Contreras precisó que el llamado del Comité Permanente en su declaración "Amistad cívica en tiempo electoral", es una exhortación del todo civilizada: "En tiempo de dificultad económica (...) pedimos un especial gesto de solidaridad a los candidatos a la Presidencia de la República y al Parlamento, a sus equipos de trabajo, a los partidos políticos y movimientos que les apoyan, así como a los publicistas y medios de comunicación social. Respetuosamente les invitamos a procurar campañas austeras y sencillas. Sería una ofensa a la dignidad de los chilenos que se despilfarren recursos".
Agregó el obispo auxiliar de Santiago que "precisamente, el despilfarro, sea cual sea el escenario en que ocurra, es negativo, porque denota un mal uso de los recursos dada su falta de proporcionalidad".
Añadió que un proceso eleccionario informado supone campañas políticas que implican un gasto oneroso, pero no por eso despilfarrador y desproporcionado. La próxima campaña electoral tiene como finalidad la renovación de autoridades legislativas y ejecutivas, como el caso de la presidenta Michelle Bachelet, quien finaliza su mandato.
"El llamado a la austeridad, que es un valor transversal para toda la sociedad, en este caso apunta a evitar populismos y la sustitución de la verdadera reflexión en torno a los desafíos reales de Chile. Esto, lejos de rebajar el noble trabajo de los encargados de comunicación, marketing y publicidad de las campañas, los incentiva a la creatividad y a hacer más eficientes sus recursos", puntualizó monseñor Contreras.
A juicio del obispo, atribuir a la Iglesia otra intención que la claramente expresada en la declaración del Comité Permanente del Episcopado "podría parecer un intento más de querer relegarla al ámbito privado y cultual. Algo que queda en evidencia con otra afirmación del mismo editorial, que niega la posibilidad de la Iglesia de referirse al tema de las campañas, 'pues se trata de un tema esencialmente laico y propio de la esfera de la sociedad civil'. Todos los católicos somos ciudadanos y, en cuanto tales, miembros de esa misma sociedad civil. Marginarnos de ella podría ser entendido como un acto de discriminación".
La carta concluyó recordando que la declaración episcopal exhorta a que las campañas y el debate político permitan debatir y abrir horizontes para todos los chilenos, especialmente los más postergados, como también ha invitado la Iglesia en Chile en diversas ocasiones.
Fuentes: El Mercurio - Prensa CECh