Tercer sacerdote asesinado en Brasil, en tres meses

El sacerdote fallecido el sábado, Evaldo Martiol, fue víctima de un robo seguido de nuerte, cuando regresaba de una capilla, por la noche. Aprovechó para pasar por la casa de la madre de otro sacerdote y cuando salía para regresar a su casa los delincuentes le pidieron que los llevara en su auto. Luego, por la fuerza, fue trasladado a unos 5 kilómetros de la zona urbana de Caçador, y le dispararon cuatro tiros, que lo mataron en el acto.
El domingo, luego de la denuncia de otra víctima de asalto por los mismos delincuentes, la policía identificó a los criminales, que llevaban consigo el automóvil, celular y documentos del sacerdote. Los dos confesaron el crimen y señalaron a la policía el lugar donde se encontraba el cadáver del sacerdote.
El velorio se realizó este domingo en la catedral de Caçador, donde el sacerdote trabajaba. Según el obispo de Caçador, dom Luiz Carlos Eccel, en su ordenación episcopal hubo tantos fieles como en las exequias del padre Everaldo. "La catedral estaba completa, las personas emocionadas porque el padre Everaldo era un hijo querido que vivía haciendo amistad con todos. Su modo de evangelizar era por medio de la amistad", afirmó emocionado el obispo Eccel.
Sobre los autores del crimen, monseñor Luiz Eccel dijo que la Iglesia perdona el acto y que el asesinado del padre Everaldo es un martirio ante el mundo entero, por el Año Sacerdotal.
Nacido en el municipio catarinense de Timbó Grande, el padre Evaldo Martiol, fue ordenado saceerdote el 26 de abril de 2003, para trabajar luego en la parroquia de Friburgo, Salto Veloso, y más tarde en la Catedral San Francisco de Asís, de Caçador.
En su página web, y bajo el título de "Violência sem fim", la CNBB indicó que en poco más de tres meses la Iglesia Católica en Brasil perdió tres sacerdotes víctimas de asesinato, recordando al padre italiano Ruggero Ruvoletto, 52, y al joven sacerdote Gisley Gomes Azevedo asesor juvenil de la CNBB.
Fuente: página de la CNBB